Thursday, April 20, 2006

Peeping Tom' Part seven: fotografio a los chaperos que voy conociendo

Nombre: Cristhian

Edad:
18 añitos

Procedencia:
Rumania

Localizado:
Puerta de un supermercado

Tarifa: Veinte euros

Ojos:
Castaños

Polla: 16 cm

Orientación:
?

Preferencias: De todo

Comentarios: Entendió a la perfección desde el primer momento que quería que me hiciera sufrir. No dudó en arrojarme a la cama agarrándome del cuello, sujetándome por los brazos mientras con expresión chulesca repetía una serie de frases que yo no entendía pero que debían ser lo suficientemente directas por que tanto él como yo nos pusimos tiesos de placer (cada uno ya en su papel). Luego me escupió un par de lapos viscosos y espesotes que tragué con buen cuidado. Le hurgué en las narices y saqué un moco seco sanguinolento que le pude robar para tragarlo goloso. Entonces el niñato me abofeteó y sacándose de polla me la metió en la boca. Así estuvo un buen rato hasta que toda la leche de la que disponía en esa embestida la depositó en mi garganta insaciable. Al verme tan maricón, postrado en el lecho, relamiéndome como un sucio y un puerco, le sobrevinieron unas arcadas de lo más profundo de su estomago y me potó todo lo que había comido, que debió ser bastante (la clientela del supermercado donde se pone a pedir tiene que ser bastante dadivosa pues echó abundancias). Fui incapaz de ingerir nada de aquello, me levanté y tras limpiarme le pagué. Marchó corriendo, rompiéndome con su prisa un puto jarroncito de Lladró que tengo en el aparador. Fue escaleras abajo, ni cogió el ascensor. Lo vi alejarse por la calle apresurado. Yo sólo pensaba, apoyado a la ventana, en la idea de que debería perfeccionar la técnica del impudor en el campo de las vomitonas biliosas. Que uno tiene que estar abierto a todo.