Thursday, April 20, 2006

horribilis nervous wreck


Ayer sufrí una crisis nerviosa como nunca antes sufriera. Llegué a un límite que reventé. Fueron llanto unido a palpitaciones, derrumbe emocional. En el ascensor me ahogé y me abrazaba a Jose pero no para que me ayudase con su cariño sino para poder sostenerme a algo, aunque ni lo conociera, pues sino caía. El demonio de los celos se llama el asunto. También la incapacidad de entender a una persona como este chico. Su comportamiento me trastornó en lo más hondo. Ayer antes de verlo escribía un post aludiendo a su falta de tacto. Esa falta de tacto ya incomprensible para mi desencadenó el infierno a mediatarde.
Tal vez el poco tacto fue el mio en parte.El lunes le hablé de mis experiencias pasadas. Alucinaba con mis historias de ligues ocasionales, de mi desverguenza en el "aqui te pillo aqui te mato". Y como no era explícito en mi narración de los preambulos del flirteo (que si un bater, o dos..) quedaba con la mosca tras la oreja. En la calle me dediqué a comentarle "este entiende", "este viejo pagaba", "este también pero menos". Luego por la alameda vemos a Emilio, el albañil. Le digo que está esperando el autobus apoyado en la baranda. Pues qué sitio má raro, suelta. Le da por preguntarme, por observar sus actos. Poco había que ver, la verdad. Pero me molestaba que adivinase cómo se mueven los del gremio para ligar. En un parque se me ocurrió hablarle de la zona del rio donde...Y que no vaya, y que no merece la pena, que yo quedé asqueado (es cierto, no volvería jamás allí). Estaba influido por mis escritos de la Pasión aqui mismo, había vuelto a abrir la llaga de mis recuerdos y usaba las palabras precisas para contarle que en alguna parte los maricones tienen que saciar sus instintos. Pero que en modo alguno dichos lugares iban a generar la aparición de una relación seria. Dos horas se pasó preguntándome el sitio. Dos horas me pasé dandole largas. Dos horas se pasó también asegurándome que estuviera tranquilo, que nunca se le ocurriría engañarme con otro tío. Quiza con una tia, no se cerraba a esa posibilidad, pero para tíos yo le llegaba. Entonces, no entendía de su insistencia.
Ayer viene a casa. Nos tropezamos en mi calle, a la altura del portal. Sé que tiene reacciones raras. Le espeté irónico: me verás, no me verás..Hay veces, por ejemplo, que me espera en la esquina cuando no estoy en casa y al verme se marcha. O al principio cuando le abría el portal desde casa no cogía el ascensor para mi piso y husmeaba en los otros (sabe que hay prostitutas brasileñas, pero...). aquello me cabreaba tanto que tuvimos más de una discusión al respecto. ¿No se podía comportar como alguien normal?. Después insiste con que tiene ya veintisiete años....pues no se le nota. Bien, fue ayer decirle me verás, no me verás...¡ y no me vio !. Pasó de largo. Pero a galope iba. Yo detrás. Antes de acabar la calle le agarro del brazo y le digo que qué le pasa. Me responde que nada, que se va de paseo. Que si quiero acompañarle que venga. Le espeto que no me apetece, que vayamos a casa. Nada, no hay que hacer. Su paseo tiene más, en velocidad, de huida apresurada. Asi que no me quedan más cojones que seguirlo. Un tramo prudencial a su paso. Luego fui dejando que se alejara pero siempre en su ruta. Sin perderlo de vista. El tio iba recorriendo las orillas del río por una zona que nunca frecuentamos, por la zona que iba a dar al sitio de ambiente, claro. Yo entonces enfurecí, iba directo el cabrón. Y tras andar tres o cuatro kilómetros, con un calor no del mes de abril, se paró. Y yo exploté.
No le dije que aquel era el lugar pero estoy seguro que observando mi cabreo entendió que si lo era. Me puse fuera de mi. Me había sacado de las casillas. No contento se internó en el meollo donde se suele follar y tomarse el sol en bolas. Hacía casi un año que no volvía yo por alli. Desde mi pelea con el ex. No tenía buenos recuerdos, encima el blog había avivado el dolor. El pensar que estábamos alli, yo otra vez, él conmigo...seguí ladrándole. En un momento dado él me ladró también. Pero alli no había ni dios. El sitio estaba cambiado, creo que lo van a terminar limpiando...que buena falta le hace. Siguió internándose por los escondrijos...Estoy seguro que en él había una mezcla de curiosidad y ganas de joderme la tarde. Ya lo había conseguido, ambas cosas. Creo que vio a un hombre desnudo. De puta madre.
Seguimos andando, de vuelta a la ciudad pero por malezas incómodas. Alcanzamos la playita donde compraba costo. De puta madre. Se lo digo y le daba igual. Después me habla de que no debo caer en las drogas, que eso es un error. Tengo claro este asunto, pero él debió preveer dentro de su ideología ingenua, por no decir de analfabeto, que eso podía afectarme.
Llegados a mi calle dice que va a coger el coche, que se larga. Servidor quería romper al principio de todo lo sucedido. Luego ya me había echado para atrás, no quería que marchara. Entonces el que quería romper era él. Pero me acompañó al portal. Le invité a subir para ver si arreglábamos el tema. Se pone a pasar la aspiradora no se por qué. Para quedar bien con mi madre, fijo, que algo sospechaba. Entonces le dije que parase, que nadie le había obligado a eso. Que si lo hacía por ella que antes, cuando me llamó, hubiese preguntado por su escayola, que no lo hizo. Y si lo hacía por mi, que se preocupase de no hacerme sufrir como lo había hecho con su comportamiento absurdo. Todo aquello delante de mi madre no lo pudo soportar y cogió de puerta. Entonces le rogué. El dijo que estaba harto: de mis celos, de mi carácter, de mi egoismo. Llegamos al ascensor y ahí reviento. Toda la tensión acumulada salió en forma de ataque nervioso. Se asustó y me decía que no me iba a abandonar, que no fuera tonto, que volvíamos a casa, que estuviera tranquilo.
El resto de la tarde me encontré vencido, echo una mierda. Como si me hubieran dado una paliza, aun sigo igual. O peor, porque él no está ya. Sus cambios de ánimo repentinos me descolocan. A los dos minutos de un puteo puede estar con la mirada diciéndome que puedo ponerme en su colo. Es por eso por lo que siento que intenta de alguna manera experimentar en mi. Buscar mi lágrima, que es fácil. Buscar mi desesperación que también lo es. Nunca había pasado nada parecido, ni tan siquiera con el anterior.
A ojos ajenos la historia carecería de importancia. Soy yo el que pudiera estar magnificando unos hechos irrelevantes por naturaleza. La noche acabó típica. O sea, de repente diciéndome que se iba, y que pasaría por el lugar porque seguro que a esas horas nocturnas habría ambiente y al cabo de dos minutos, viendo que yo sufría de nuevos temblores nerviosos, prometiéndome que iba a evitar volver a hacer lo que hizo: que si salimos de paseo lo haríamos con el acuerdo de ambos y si había algún sitio al que no quisiera ir pues no se iba y listo.
Necesito algo de paz. Y a estas horas ni la intuyo, estoy machacado. Roto fisicamente y aturdido en el coco. Temo que mi situación anímica, unida a la carga de mi madre, que sigue igual y a la vecina de arriba que no sale ultimamente a la calle y viene a mi para que le haga la compra, empeore y yo llegue a un tope en el que reviente a lo bestia y me tengan que internar por estrés nervioso.

11 Comments:

Blogger Esteban said...

Hola Maciste.

En estos casos siempre se dice: “Tranquilo. ¡Tómate las cosas con calma!” Pero es difícil estar tranquilo cuando se está en plena tormenta, cuando todo lo que ves a tu alrededor son nubarrones amenazadores, truenos y, para ponerse más dramáticos, hasta rayos que caen peligrosamente a tu lado. Yo no te voy a decir tranquilo. No sé, desde esta lejanía tan extraña que aún así me hace sentirte como un conocido, como un pequeño cómplice que llega a mí en sabrosos párrafos, me queda decirte una cosa que no sé si la ves por lo evidente: NO TE OLVIDES DE QUIÉN ERES.

Está claro que no somos perfectos; ni a estas alturas del cuento podemos cambiar mucho más allá de la hora de invierno a verano. Pero no debemos olvidar por nada del mundo que esas imperfecciones de las que estamos hechos pertenecen a la persona que más amamos: NOSOTROS MISMOS. Nosotros somos ese tesoro. En tu caso una cueva llena de un caudal enorme de curiosidad, de gustos, aficiones, que se unen al don de saber contarlo con una generosidad inaudita. Amas la belleza y la das. Y en eso, siempre tiene que haber, así lo entiendo yo, un toma y daca. De no haberlo, puedes acabar agotado; pero desde aquí, desde esta distancia, no entiendo tu pánico. Creo que todo el universo que nos muestras desde tu blog no depende de otros, sino que es una creación tuya, una dieta selecta que has ido libando aquí y allá en esa curiosidad infinita que te atribuyo. Todo esto, tiene valor. Un valor enorme; pero tan grande que no tiene porque bajar al mercado a venderse. No eres un pordiosero que pida limosna; al contrario, eres una persona rica en esos valores que puede que no encuentren hueco en el mercado de trabajo, pero son más que necesarios para guiarnos por esa vida que se hace bella.

Supongo que conoces un cuento de Óscar Wilde. Se titula “El cumpleaños de la infanta”. En ella se narra el cumpleaños de una infanta en la corte española al que un chambelán le regala un enano grotesco, un alma pura atrapada en los bosques. El enanito interpreta las risas de la infanta como una declaración de amor y así se lo hace saber a las orgullosas flores del jardín, hasta que siguiendo su alegría llega a una enorme habitación. El lujo de ésta le hace ir a otra y a otra, hasta llegar a la más hermosa de todas. Pero no está solo. En esa misma habitación, un ser grotesco lo espera. Lo curioso, es que haga lo que haga el enanito, aquel ser que está en la habitación imita milimétricamente cualquier movimiento, así hasta que se percata que aquel desecho que parece estar burlándose, es él mismo. Ahí muere, muere sabiendo a qué responden aquellas risotadas que el entendió que eran de amor, pero que no pasaban de la cruel burla. Al momento llega la princesa. Le ordena que de nuevo les vuelta a divertir con sus risibles cabriolas. El enano no se mueve y el chambelán le aclara a la infanta que a la pobre criatura se le paró el corazón. La infanta sólo dice, creo recordar: “La próxima vez, regálame cosas sin corazón”. ¡Pero tú no eres la infanta, Maciste! Tú tienes corazón. Un corazón por lo que parece noble, y un tesoro así, no tiene porque tener pánico porque la soledad no se queda con las cosas bellas, sino que anida en las hurañas.

Todo tiene que estar a esa altura tuya. No tienes tampoco porqué desconfiar de ese muchacho; pero tampoco, y siento decírtelo, exigir. Y esto lo explico. Maciste, todos llegamos al hoy por diferentes caminos. Unos pisándolo con firmeza, otros con dudas, otros con cobardía. Hay gente que a los 27 años que tiene tu José actual, no vivió lo que tú seguramente viviste con esa edad. No porque no quisiera. Seguramente sí quería, pero seguro que se lo negó o que sencillamente no se dio oportunidad alguna. Yo tuve una pareja que con ¡37 años era virgen! Sabía que era maricón desde siempre, pero pese a haber estado internado, a haber hecho la carrera militar, siempre, siempre se negó cualquier contacto con gente de su mismo sexo. Cuando me lo contó, yo alucinaba. Me puse en su piel y seguramente ahora que había dado el paso de vivir lo que quería, quisiera vivir lo que se negara. Sin comentar esto, le dije que si él quería una pareja abierta que me lo dijera. Él se negó de nuevo esa posibilidad. Yo le saciaba; desgraciadamente él a mí no tanto. Bueno, la historia es que en su franqueza (él vivía en Ferrol, yo aquí en Santiago), una semana me llamó y me dijo que se había tirado a dos jovencitos. Eso me sirvió ya de disculpa para dejarlo; pero sé que lo hizo porque nunca lo había hecho. Nunca lo había vivido. Tú has vivido tu historia, él está viviendo la suya. Lo fundamental es que tanto tú como él estéis a gusto; pero sólo puedes pedir lo que estás dando; eso sí, a la misma altura (no cambies oro por baratijas), pero no mucho más allá de lo que no compartas con él.

Bueno, creo que me estoy excediendo en el rollo; tanto quiero contar que la lío y al final no sé si entenderás lo que quiero decir.

Un abrazo, Maciste. ¡Cuídate y disfruta!

11:29 AM  
Blogger maciste II said...

Esteban y los/las demás fantasiamongo adictos, espero que de chiripa hayais pasado por este rinconcito de comentarios y leais esto. Soy Maciste y he tenido problemas con el ordenador. Me ha sido imposible acceder al blog y he tenido que registrarme de nuevo en otra parte. Conectad conmigo en el mismo blogger con el título Fantasia Mongo II. Os espero. (en especial a ti Esteban. Si me has captado en el nuevo sitio,dame tu confirmación. Sólo eso). Gracias.

2:13 AM  
Blogger Listo Entertainment said...

Ánimo!
No se estrese usted, que en la vida lo importante es participar.


:)

6:41 AM  
Blogger XL37glu said...

Me he puesto en contacto con la persona que sé que tiene las fotos que me pediste. Ha quedado pendiente en buscarlas y pasármelas a mí. En cuanto sepa algo de ellas, te dejaré recado. Ya nos ponemos de acuerdo.
Un besito de agua.

4:40 AM  
Blogger David Saä Viccenzo said...

This comment has been removed by a blog administrator.

9:34 AM  
Blogger David Saä Viccenzo said...

Hermoso amigo, escríbeme un mail privado, si quieres lo digo de corazón podríamos tomar un café juntos.
Normalmente paso por tus palabras sin querer molestar, sin querer reinterpretar la textura de tu voz, pero por favor, no te vengas abajo, ahora no.
No es por mero suicidio ideológico o resplandor en la falta de espejos, el bálsamo llegará, creeme.

He estado todo el verano en Ucrania y Moscú, documentándome para un libro de Akashic B. ha sido una de las experiencias más terribles que he pasado en mi vida, conocí a Shuric, tiene once años, lo encontré en las calles de Kiev, le agarré del brazo y me lo llevé a mi habitación de Motel, los recepcionistas deben de estar muy acostumbrados a los pederasta de turno, que se autoactualizan una y otra vez.

Lo cierto es que metí al niño en la ducha, lo sequé como si se tratará de un maniquié, lo arropé y lo llevé a mi cama completamente desnudo. Por primera vez en mi vida lloré sin dar justificaciones a nadie, me ha recordado mucho a este post que has escrito, estabas al limite de algo.

Pasé la noche abrazado a él, llorando y acariciándole el cabello, cuando supo que no quería mantener relaciones sexuales con él, se puso muy violento. Lo noté, sólo hablo Ingles, él nada.

Desapareció en mitad de la noche, a eso de las seis de la mañana.
Me dejó sus mudas sucias encima de la mesita de noche, me quitó 70 euros y dos barras de Toblerone.

Dos días después, antes de abandonar la ciudad, le encontré en el mismo suburbio con los mismos críos, camada de rameras sin celo, sin padre y con mucho valor.
Su reacción fue ruborizarse, levantó el cuerpo del suelo, se acercó a mí, me dió la mano pero cuando vió que otros le miraban, me escupió y corrió.

Me bendijo y corrió. No dejes jamás de moverte, eres un ejemplo "Maciste", hacen falta personas como tú, creeme: El bálsamo llegará.

Tu amigo el cisne rubio, David Saä. v. Estornell

9:37 AM  
Blogger AnJaka said...

Hi Maciste, This is a good article site.
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Good luck, Maciste

12:50 AM  
Blogger Enrique said...

Sobre "horribilis nervous wreck":
Creo que tienes un problemilla. O dos. El problema es que por lo que cuentas de Jose, su forma de ser te alimenta la histeria (E
en sentido literal, no coloquial). Si sigues con él, su desprendimiento acabará por engancharte de forma patológica. Eso en el caso de que él no sea un psicópata(también en sentido médico no coloquial), que por lo que cuentas tiene comportamientos que lo apuntan. No te emparanoies, pero si se repiten esas situaciones, más vale que lo dejes antes de que entreís en una espiral neurótica de te-dejo-no-me-dejes.

12:51 PM  
Blogger maciste II said...

Gracias, Enrique. Ha pasado tanto tiempo de aquello. Al final hubo que romper... fue cuestión de esperar tres meses más. Nunca me había sucedido hasta entonces algo así. El, que se había brindado a echarme una mano a partir de mi ruptura con el anterior (yo era un zombi por las calles) y que al final me hiciese avivar aquellos viejos dolores...
Nunca conocí a nadie igual. Capaz de ser tan filantrópico y a la vez tan destructivo.

11:19 AM  
Blogger David Saä Viccenzo said...

Hola cielo, soy tu adelfa blanca...escucha, ahora estoy por Malta y Toronto, una larga historia entre las que está Van sant. Voy a Bc el miercoles, y me gustaría nos viesemos, ya que no voy a estar mucho por España hasta marzo, era para proponerte un proyectazo sinceramente, tienes talento, imagen y autenticidad. Escribeme a mi mail y te cuento.

Por favor, no te abajo, tú fuiste de los pocos que creyeron enmí cuando empezaba. Te adoro y amo desde el profundo desinterés. Eres tú, antes y después de ser tú esa esencia perdura, y ahí sí estás...relájate el resto se hará solo...y recuerda tu regla numero uno, la nuestra: TENER PACIENCIA CON UNO MISMO...

te Siento! Desde Spachkaffe.
La Adelfa Blanca.

Tu niño rubio David.

5:10 PM  
Anonymous Anonymous said...

Ya te han puesto advertencia de contenido

1:52 AM  

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