Saturday, April 01, 2006

CALENDAR BOY. El chico de abril


Puede que desde tu refinadísimo gusto encuentres vulgarote a este mazitas tirando a simio (no es muy guapo, son sólo cachos de carne con ojos) que te presento con el nuevo mes. Es posible que hubiera quedado de puta madre eligiendo como favorito de abril a un escuálido y casi etéreo adolescente de guedejas de oro, de mirada lánguida y aspecto queer en la onda romántica. No sé, algún chapero rubio, esquelético por lo mal alimentado, de esos que andan por lares del este y que te haga soñar con Rimbaud.

Pero bien sabrás que es Maciste un hombre de gustos primarios y de golpes de encaje directo. Que puede hacer de la vulgaridad también un estilo de vida muy gozoso. Que le agota tanto lo sofisticado continuo como la constante brutalidad. Los cachitas me pirran como tambien los efébicos redomados (aunque para androginias casi me quedo con la Birkin y herederas, que le quieres). Y si traigo aqui a este Mark Stone es porque tenía deuda pendiente con él, con la productora que lo parió (Jet Set) y por carambola con uno de los más impactantes descubrimientos de la casa en este último lustro: el casi divino Jason Adonis.


Y en cambio, yo quiero a éste. Y mira que en la Jet Set Productions hay beldades como para dejarle semi invisible, hecho una mierda (pienso ahora en Clint Peak o en Derek Cruz- que no Cruise). No busco belleza delicuescente sino un rostro de americano algo estúpido, de enanez bastante alarmante ( una especie de bibelot para colgarlo de recuerdo en algún plinton de gimnasio) y con una pasividad tan exagerada como para no adorarlo a la mínima de cambio. Que al final todos resultan en su vida real straights, con sus novias, suegras y eso. Mejor que mejor si entonces ponen culo. Que ya estoy harto de tanto bujarra mega top cobrando un dineral por no poner toda su carne en el asador.


Marc Stone lo hace, pero no muy complacido tampoco. No te creas. Cuando le dan por culo tiene un algo de ausente, a pesar de ponerse rojísimo y de soltar frases guarras cada dos por tres. Pero no se empalma demasiado, coge las cosas como algo rutinario ( es un poco mi ex Jose I, pero en hustler de luxe). En cambio sus duelos con Jason Adonis tienen su magnetismo. Mírales juntos en "Man of the year", lo solícito que se muestra con el magnífico hunk, con que ridiculez tierna asistimos a su exhibición anal para que Jason apruebe su entrada en el equipo de wrestlers. Con que deliciosa libidinez disfrutamos de su encuentro en la cancha del gimnasio: un gran combate de fuerza e insinuaciones eróticas (pese a los colores fantasía de sus shorts. El mini slip de Stone tiene tela, poca eso si).


Si la estrella de "Man of the year" era el Adonis de marras ( de cuerpo perfecto pero no tan hermoso como las superstars de antaño: Ryan Idol, Stryker o el primer Derek Cruise) en "Mirage" tenemos al pequeñin Stone en el centro de las miradas. De todas formas se le desaprovecha en demasía. Sus fantasias que presentan polvos con o sin él carecen de originalidad y el ambiente en el que se viven (chalet con piscina) los sujeta a una suerte de claustrofobia californiana de lujo aparente, insuficiente para mi gusto. Stone con gafas de sol de marca y mohines de activo no da el pego. Al final lo que va a dar es el culo. Su mejor arma. Y pese a ello, me quedo con los extras: tomas falsas y preparativos del rodaje en los que vemos a Stone y Adonis ( que no serán novios pero que es bonito imaginarles compartiendo casa ) cuchicheando, relajados o mentalizándose para una inminente fellatio.

No está en la última hornada de machines del gay porn (datan los videos de 2.003) pero yo lo he traido como Calendar Boy de abril por sobre todo su aspecto plebeyo y ese encuentro magnético en la pista de los wrestlers calientes de la Jet Set ( saliendo de la Can am todo recto a mano izquierda) que todavía me siguen haciendo efecto.