Monday, April 10, 2006

adoración nocturna

por la reverenda madre Lubina Saburia

Isabel Bauzá,
ruega por nosotros. Adela Cantalapiedra, ruega por nosotros. Sandra Sutherland, ruega por nosotros. Jana Escribano, ruega por nosotros. Marisol Gonzalez, ruega por nosotros. Clara Isabel Francia, ruega por nosotros. Marisa Medina, ruega por nosotros. Pilar Cañada, ruega por nosotros. Maria Jose Valero,ruega por nosotros. Marisa Naranjo, ruega por nosotros.

mea culpa de una superviviente
Pasé todo el fin de semana rodeada de médicos y enfermeras. Me lo contaron las hermanas. Fue una cura de sueño que me ha tenido inconsciente todo este tiempo. No sé que me ha podido pasar pero si fue lo que los doctores han dicho esto no es más que la punta del iceberg de una situación que se veía venir. Mi abuso continuado de la planta del jardín ha creado un buen revuelo a mi alrededor. No creo haber obrado mal, en último caso, si asi fuera no he sido la única culpable. Sinceramente, si esto es un problema que lo arreglen quienes sean pertinentes que no es mi caso. No estoy para muchos trotes ahora que he vuelto a ocupar mi puesto en el convento. Si han de talar, que talen, pero por el amor de Dios y de nuestra santísima Virgen María que sean responsables hasta el final de ejecutar un acto contranatura. Pues no me apeo en mi idea de que fue nuestro Señor quien la puso ahi para que la cuidemos y usemos de ella con las debidas precauciones. Soy mayor y es casi probable que la dosis por mi preparada la noche del viernes hubiese excedido en gramos lo reglamentario, que asi me vi, como morir en un dulzón reposo. No fue mi intención llegar a eses extremos, pero en llegando no veo necesario semejante escándalo que hasta ha salido la noticia en un publicación de nombre endemoniado. Que no me importa, a no ser por las mentiras vertidas por una tal Cobrina Bannister, atea irredenta, que se vanagloria de mi debilidad humana, cuestión de un pulso tembloroso, para hacer una zafia apología del ateismo y la anticlericalidad. Pues es preferible antes que le cierren a ella la publicación a que a nosotras este modesto conventillo que hemos entre todas puesto en pie, con tesón y oraciones y entrega, mucha entrega. Esta semana que es Santa para millones de nosotros, reza por que no nos cierren la obra, sería lo último que pudiera pasarnos, pues sabed que las compañeras sobrepasan la media de los setenta y cinco años y que nadie nos recogería en el supuesto de una clausura. Vamos, es que no lo quiero ni pensar. Perdonad mi tono algo prosaico en esta velada pero he visto la realidad bien de cerca y apesadumbrada todavía sigo. Que no sé que será de nosotras por un quítame allá esos porros. Con la venia, me retiro, que voy a coger una manta zaragozana de esas que guardo en el armario para extenderla en el camastro, pues la noche se presenta helada, a pesar de que ya estamos casi en mayo.

AMEN