Friday, March 31, 2006

todo ha pasado hace veinte años (y ésto también)

POEMARIO DE URINARIO 1


(I)

Ermitaño de pago
Hermoso alféizar que me acoge
No en mi gusto sino en mi dolor
Cerebro descoyuntado
Seco, hermafrofita, de visón
Seso en sosiego
Metodicum carmen
Poeta desmembrado, estornudo piélago
Mosca travestida de pañuelo de seda
Tocino de cielo
Espino arrogante, libertad entre rejas
Cruz, muerte, pasión, dolor al desmembrarse
Recién nacido a mayor gloria de todos
Los santos. Curvo, tosco, cesto de mimbre
Aparente racimo de hielo, azúcar cielo,
Color polvo.Dudoso anfiteatro de la tragedia española

(II)

Pedro y María
sueñan en convertirse en algas marinas.
En comer peces y repartir quejas.
Pedro y Maria
recorren desnudos el prado de Johan.
Viven eternos. Dicen ser jóvenes como Johan.
Algún dia, Pedro y Maria
reposarán en el caleidoscopio de Johan.
Johan los deja pues Pedro y Maria
le sonríen cuando pasa.

(III)

Creo que no podré continuar.
Madrugar a las cinco de la mañana,
ir a trabajar como un esclavo
por un salario de mierda.
Diez horas seguidas dándole al martillo
sin paradas, ni meadas, ni demoras.
Como un esclavo al que le escupen sarnosos cerdos de oficina.
Creo que no podré continuar
pensando en ti cuando como.
Cuando veo la tele y me bebo una cerveza.
Y llegada la noche llegas a mi apartamento
en Temple street, escondida entre tu vestido
de croché malva.
Te hago señales y no entras.
Y me duermo de espera y tu me observas.
Asi hasta las cinco de la mañana,
ir a trabajar como un esclavo.
(canción del productor)

(IV)

Temo serte infiel.
Rezo por no dañar tus esmaltadas uñas, tus
uñas de musa cretense.
Deseo romper en mil pedazos las fotos del delito
para que pienses bien mientras me amas.
Yo comeré por ti el fruto de la verguenza
pues fui yo el pesar de tu llorar.
Desdicha, ¡perdón!. Temo serte infiel
y lo soy.

(V)

Ay Dios, ¡cállate!
Déjame excitarme con el sol,
con las nubes vaporosas y con la estrechez
de mi riachuelo.
Sonríe si peco, si no me salvo
del desastre impuro y terrible del infierno.
Por Dios, por ti. Por tu sabiduría de hombre
maestro.
Por todo lo que hice, de lo que me arrepentí
y de lo que con orgullo muestro.
Sin ti, más mi vida es involuntariamente tuya
desde que te conocí.
Por lo mismo, por nada me arrepiento.
Déjame gozar de la frescura de la perversión
que después llegará el fusil y el desgarro.
Perdón si te daño. Sólo expreso mi turbulencia.
Ay Dios, ¡cállate! si es tu deseo
pues asi es mi conciencia.

Maciste B. 1.986

0 Comments:

Post a Comment

<< Home