Friday, March 24, 2006

RIP

ELOY DE LA IGLESIA (1.944-2.006)

Como retratista del ambiente marginal siempre le achacaremos un tufillo de oportunismo que le hace dolorosamente alejarse del título del Pasolini español. Sólo en su obsesiva dedicación al tema homosexual podríamos encontrar resquicios de autor, interesantes por lo confesionales.
Caminó durante muchos años por la cuerda floja, atrapado en infiernos de los que pudo salir por un ejemplar afán de supervivencia. Para ser Pasolini le faltaba además intelectualismo, un pensamiento extraordinariamente único y multifacético. Con todo, su cine de delincuentes es preferible al de Jose Antonio de la Loma, acrítico hasta lo vergonzante en su maniática búsqueda de la comercialidad extrema.
Eloy, descubridor de kinky boys para mi inolvidables: Jose Luis Manzano y el Pirri a la cabeza. Chaperitos que llegaron a ser un poco actores como Angel Pardo y Tony Fuentes.
Al principio tanteó con el compromiso, la vanguardia y la experimentación, igual que Javier Aguirre. Recuerdo su cine infantil en Fantasia...3 con un crio llamado Juan Diego haciendo de tópico diablillo amenazando a la princesa Dianik, de rubio Isolda. A principios de los setenta empieza su infatigable carrera hacia el oportunismo, según las modas de turno, con el giallo. Transforma a Vicente Parra, de perfil de moneda antigua en un psicho killer patillero y casposo. Le rompe la imágen, a él y a Carmen Sevilla, que ya era hora.
Su mejor película sigue siendo su adaptación del "Otra vuelta de tuerca", en el que la vuelta de tuerca fue convertir a la institutriz morbosa en un chico tan hermoso como Pedro Mari Sanchez.
Tras su resurección prepara un "Calígula" de Camus para televisión con Luis Merlo, extraordinario actor, mariquita de sauna que luce las togas y toallas como nadie aqui. Olvidémonos de sus novios búlgaros, según la novela del estrangulable Mierdicutti y quedémonos con su famosa foto de la transición; él tan PC, homo militante, en un retrete público justo al lado de una placa que decía: Se ruega que al terminar el servicio se abandone el recinto.

1 Comments:

Blogger Esteban said...

Maciste, compañero, Eloy de la Iglesia continúa vivo. Estoy contigo en lo de José Luis Manzano, no sólo estaba bueno, sino que conseguía que quedara como un actor (me encanta en La Estanquera de Vallecas). Sentí un montón la muerte de Pirri. Hacía de él, pero siempre pienso que ser uno delante de una cámara es dificilísimo, y la verdad es que de continuar quedaría como uno de esos actores característicos y únicos que tanto abundaban por nuestro cine.

3:34 AM  

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