Thursday, March 09, 2006

Post 400: Los Cuatrocientos Golpes

1. Chicos que veo por la calle
He dormido mejor. De un tirón que es cuando cunde, cuando tu cuerpo se serena para mantenerse fresco y lozano durante todo el dia siguiente. En cambio mientras posteo me encuentro nervioso. He visto por la calle a un chavalote con bisera que me ha gustado. Tenía pinta de ir fumado.Le sigo con disimulo y mínima precaución. De todas formas voy lo suficientemente cerca como para que él intuya una presencia, tan siquiera el ruido de mis deportivas. O cuanto menos mis susurros guarros, en hilillo de voz grave que babean indecencias del tipo: qué culo, cabrón / me comería tu mierda / cómo lo mueves, joder / qué bien te queda el pantalón / cágame, cágame en la cara...
Sé que es una barbaridad. Para llegar a decir estas cosas he debido crear en mi cerebro una fantasia anómala de mucho cuidado. Vivo como en las películas que veo. Es un defecto homosexual bastante extendido en su esencia: el pensar que todo puede suceder como en la ficción. Pero no deja de suponer un factor evasivo que me hace sentir mejor dentro de este mundo tan gris y plano.
¿Transgresión?. Si, yo creo que si. Si lo pasas por la licuadora del raciocinio. El caso es que lo que pensó el tipo me imagino que fue algo más elemental, algo como: tio cerdo, te mataría. Digo yo, doy por supuesto que me escuchaba: fue directo a un retrete público. Yo no cabía de gozo. Se puso a mear a bastante distancia del marmol ROCA. Mostraba un pene flácido precioso, de un color carne que me hechizó. Mira para mi. ¿Qué quería que le repitiera en concreto?. Callé y miré. Me puso cara de asco y se abotonó el pantalón todo chulo, mirándose en el espejo. Sin prisas. Nada que hacer: entraban viejos sin parar y la calle estaba justo ahí, con sus coches, su trajín, sus miradas que yo no captaba pero ellas en cambio quiza a mi si. Salimos. Le sigo a más distancia. Este muchacho da vueltas. No tiene ruta concreta. ¿Busca algo?. Supongo que lo descentré.
Me quedo con la duda porque se me acabó el tiempo para estes asuntos. Pero al final el estado de emoción y miedo en el que me dejan desequilibra y erosiona más si cabe mi estado emocional. Para seguir a los chicos y decirles lejano y a sotto voce procacidades deben ellos de tener pintas de viciosos, sino nada. Deben de ir sexy sucios, sino nada. Deben por descontado ir solos y drogados, sino nada. Y todos oyen, yo lo sé. Aunque vayan escuchando atronador trash metal con auriculares. Un toque en la oreja, un ajustarse el pantalón por detrás cuando aludo a su trasero, un rascarse los huevos cuando les suelto no se qué del nabo. Ocurre el ochenta por ciento de las veces. Una vez fui detrás de un adolescente un larguísimo trecho. recuerdo que hacía calor, plena canícula de agosto. Iba con lo mínimo: él y yo. Alababa sus brazos, bien esculpidos, de curvas musculosas. Entonces agarró de manga y se la subió a la altura del hombro, en sisa quedó. Eso es provocación, búsqueda de sufrimiento dulce del voyeur que a su vez provoca con el piropo.
Las lolitas también son chicos. Es infalible. Ayer me fijo en un muchacho con chaqueta que se abomba algo por detrás , al final de la espalda. Está claro que tiene un culo respingón. Se le ve presumidillo. Pues fue susurrarle que debería quitarse la chaqueta para mejor lucir su trasero, seguro que espectacular, ¡y asi lo hizo!. No son casualidades ni apreciaciones subjetivas : el narciso aflora al ser tentado. Venga de donde venga el elogio. Sinceramente, el erotismo de los chicos me parece a la vez tan sublime y tan desconocido que me trastorna. Disfruto estudiando sus reacciones. Ante mis acechos rara vez se ofenden hasta el punto de darse la vuelta y ponerse agresivos ( tampoco echan a correr aterrorizados, todo lo más aceleran el paso y cruzan de acera: que esa pierde aceite. Pero son una mínima parte). Algunos cuelan, otros disfrutan, los más se sonrojan. Normal, la situación les sobrepasa. La situación es atípica del carajo.

2. Amigos guadiana
El martes noche vino Pedro a grabar, que es la excusa que tiene para echarme un polvo. Asi empezamos hace veinte años y asi estamos en 2.006. Como a mi madre ya la había acostado pudimos ir al sofá del salón. Y fue un buen polvo. ¡Cómo trotaba encima de él!. Su polla sigue teniendo la medida ideal. El se corrió por mi maestria y eso me enorgulleció enormemente ( de un tiempo a esta parte alcanza orgasmos maturbándose y eso no me parece bien). En el fondo a uno le complace sentirse un profesional de las tácticas amatorias, claro.
Anoche me llama Carlos a cinco minutos de empezar la sesión de Diego Manrique en el bar del rock de al lado de casa. Al final no va Javier. Carlos lleva tres meses sin dar señales de vida y de improviso reaparece con urgencias: me medio anima a que vayamos. Le respondo que si fuera más tarde, bueno. Pero ahora tengo que ocuparme de mi madre ( el claro, no sabe nada del accidente de mi vieja). Me vuelve a llamar a los cinco minutos. La sesión no empieza hasta una hora después. Le respondo que estoy muy cansado y que voy a pasar. Me da la posibilidad de darme antes la entrada y que con ella ya me planifique yo. Sinceramente ni ganas tenía de verle. Adoro a Carlos pero sus alejamientos tambien me provocan desazón, pereza a la hora de volver a retomar el hilo de nuestras propias experiencias compartidas. Y creo que amigo como él nunca tendré igual. Le suelto cuatro maldades en torno a los integristas del rock ( entre ellas, que aguardo que Manrique pinche buenas recoleterías y latin music por doquier) y Carlos se da por aludido. Bah, ya me conoce, no iba por él. El no es un integrista de nada. Aparte que en actitud vital creo que soy yo el integrista del rock. Se corta la comunicación y a otra cosa, mariposa. Pero ahora me pica la curiosidad por saber qué es lo que pinchó el maestro. Qué rabia me da.

3. Películas y agradecimientos
Asi que me quedo en casa viendo Juventud a la intemperie de Iquino. Va de delincuencia juvenil con moralina asquerosa. Empieza con una cita a Jose Antonio, nada menos. Alucino. Pero sale Manuel Gil muy James Dean, Rita Cadillac de vedettona rebelde y Julian Mateos guapísimo y chuleta. Medio blousson noir medio Pichi que castiga repitiendo frases que parecen del Beatty del previo Esplendor en la hierba. Es juventud falsa, vista desde el punto paternal y oportunista de un director que juega con una de sus especialidades: el género policíaco. El ambiente cool es impostado pero tiene su gracia. Y sale el Kroners Duo ( con un hermosote efebo holandés llamado Tony Ronald) cantando dos temas. Es película mala, mala. Pero me guardo las lágrimas para hoy por la tarde. Porque ya acabó de descargarme Brokeback mountain. En dos dias fue mia, una pasada. Se ve y se oye muy bien. Ya te contaré el domingo lo que me pareció
Remato este posteo número cuatrocientos mandándole un efusivo abrazo a mi amigo Esteban, doquiera que él esté. Sabe Dios. Pero siempre lo intuyo a un paso de aqui, con sus amables comentarios, algunos muy de agradecer. Si, he matado antes de tiempo a Dean Stockwell. Pero la urgencia con que edito los textos me impiden contrastar informaciones. Sin duda me debi de confundir a Dean con otro niño prodigio que sí falleció recientemente. Y el próximo cromo del álbum "Sueños de juventud" desde luego irá dedicado a Freddie Bartolomew, tan aristocrático él. Gracias por seguir ahí. Tienes la paciencia de un santo, si has sobrevivido a algunos posteos es porque posees bastantes tragaderas morales y no es fácil asustarte. Que no lo pretendo, faltaría más. Uno es como es, el strip tease emocional si es sincero de verdad puede deparar sorpresas como las mías. En todo caso tu tolerancia te honra. Y tus palabras en el asunto de mi madre me reconfortaron.
Necesito paciencia y no sé de dónde la voy a sacar.

1 Comments:

Blogger Esteban said...

Pues por ahí ando, Maciste. Al menos dos veces al día entro a pasear por entre tus líneas sabiendo que siempre habrá alguna que otra sorpresa, un descubrimiento, una sonrisa... todo cabe, menos el tedio.
La verdad es que sí tengo tragaderas; viniendo esto de un maricón puede sonar como reto o como proposición. En mi caso, aparte de lo que te puedas imaginar, sólo significa que sigo conservando la curiosidad y que para moverse con ésta es bueno pensar que en el mundo cabe de todo, afortunadamente. Ante esto, sólo cabe comprender y respetar; como esto último lo valoro mucho, no lo voy entregando gratuitamente (odio la típica frase de: “te respeto, pero...), pero al menos siempre hago el sano ejercicio de ponerme en lugar de... Eso ayuda bastante a continuar.
Veo que aún te quedan cinco semanas por delante (y sin el combustible de la paciencia). Ese plazo de tiempo me recuerda a las “Cinco semanas en globo” que leí siendo chaval. Lo extraordinario del viaje no era África, que por supuesto estaba ahí, sino recorrerla por el aire (creo que iban a Zanzíbar, ya no estoy muy seguro); supongo que para el tránsito que aún te queda es bueno pensar que uno vuela, y que a falta de alas que venzan a esta puta gravedad que nos mantiene en el suelo, no nos queda otra oportunidad que cambiar nuestra mirada, nuestro modo de ver. Hay un verso de Neruda que dice: “vuelo sobre ti que caminas”. No sé si este verso te puede ilustrar lo que quiero expresarte (soy la hostia de complicado, nunca utilizo la línea recta), pero supongo que ver cómo camina la gente, cómo se mueve, nos hace descubrir otras cosas que ignoramos si sólo escoltamos el paso.
Hoy me reía cuando en uno de tus textos te quejabas de que ni te preguntara un qué tal. Maciste, ¡ahora eres un hombro! En los hombros se apoya uno, y como queda tan cerca de ahí el oído, pues no pararas de escuchar todas las quejas que aún tiene uno que rendirle a la vida. Y esto, como las buenas drogas y los mejores polvos, ENGANCHA. Si te sirve como consuelo: ¡Yo también soy un hombro! Recuerdo en una ocasión con un gran amigo que tengo que cuando hizo la típica pregunta ¿y tú qué tal?, se quedo como un poco perplejo al no escuchar la tópica respuesta de “bien”, sino un “mal” que me salía del alma; aún así, ese “mal” no tenía ni punto de comparación con lo “MAL” que él lo estaba pasando. ¿Por qué? Pues supongo que porque soy un hombro. Así que ánimo, sé un poco masoca, mira en ese egoísmo (que lo hay) el agradecimiento, pues todo el placer, todo el beneficio... está porque tú existes. ¡Un abrazo, compañero!

9:42 AM  

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