Tuesday, March 14, 2006

Mi noche con Ajita. Segunda parte

El magnetismo animal de esta real moza era lo mejor que había dentro de todos aquellos subproductos execrables que le tocó protagonizar. Y aunque sus senos eran de mentira, globitos hinchados por la silicona que la parió y su silueta de bisturí, cuando la veía despertaba en mi una admiración especial. Era una trans preciosa que mandaba en cada secuencia en la que aparecía, por muy ridícula o previsible que esta fuera. Sus películas S eran de aventuras, de intriga política, de narcotraficantes casposos o de cárceles de mujeres, que es en donde se especializó hasta extremos de llegar a quedar etiquetada en infamias tan parecidas las unas a las otras como lo son entre si dos gotas de agua.
Los géneros eran creados chapuceramente por directores mediocres, que escondían sus verguenzas oportunistas tras seudónimos, mientras que la mulata ponía toda su carne en el asador, que era mucha, brillando siempre como una fulgurante estrella del soft. Pero por culpa de los que metían la pezuña en la cámara, mezclando sexo ramplón con acción tediosa, el espectador cachondo salía del cine sin empalmar, porque al final de la película no había ya ni rastro de lascivia visual. Y eso era penoso. Por mucho que las Ajitas se esforzaran. No era pornografía de piñón fijo, era un estercolero híbrido al que le habían puesto el reclamo de la S (de sibilinos, ellos...).
La gran Ajita empieza a etiquetarse como chica encerrada junto a otras chicas en Femmine infernali(79, Edoardo Molargia). La prisión, para más asfixia, está situada aqui en plena jungla. Sudor, bajas pasiones, carceleros babosos que las violan con torpeza ( es sexo simulado, no lo olvides), homosexualidad femenina forzosa y Christina Lay, otra puntera del soft. Ajita parece una Tarzana con sus harapos color carne. Se llama Zaira, que suena a nombre de rumbera exótica. Está a punto de sucumbir en arenas movedizas pero es lista como una pantera, olfatea peligros y consigue al final escaparse sobre cuatro troncos por el río Orinoco o Amazonas (no me acuerdo ya) junto a la Lay (llámala tonta).
La primera de las películas que rueda a las órdenes de Jesús Franco es Sadomania (81). Mala época para nuestro cosmopolita director. Trabaja a destajo pariendo bodrio tras bodrio de manera incansable. Esta no lo es menos, en su revisitación a temas recurrentes. Cárceles de tias ya las había filmado en por ejemplo 99 mujeres. También los detalles sadísticos impregnan toda su filmografía. Esta es mala de morir, cutre hasta decir basta (guardianes con pistolas de plástico, gobernadores que viajan en SIMCA 2000, cocodrilos de goma...). Ajita hace de bicha, se lesbianiza, se pone bigote y simula sodomizar a un tío. Y hay detalles de autor que no carecen de interés: es el caso de la habitual aparición de Franco, aquí de mariquita asidua a las lecturas de Marcial Lafuente Estefania. Hay una secuencia sofis con incursión zoofílica que me suena a Bertolucci y que no está mal del todo (su mensaje sería: qué refinadamente perversos en los placeres carnales son los poderosos). La peli acaba bien, con la Wilson en bolas internándose en las procelosas aguas latinas donde ya la espera relamiéndose el cocodrilo de pacotilla.
Apocalipsis sexual (82, Carlos Aured y Sergio Bergonzelli) de nuevo situa a la heroina en el lado de los malos. La tonta historia cuenta la canallada que planean una pandilla de delincuentes. Se trata del secuestro de una virgen de la alta burguesia con el fin de corromperla todo lo posible. Lo urdido se desarrolla a trompicones y la chapuza se eleva al cubo en el momento de la doble versión (en porno) para el extranjero (Aured trabajaba en régimen de coproducción con Italia). Se nota tanto el contraste de ambas filmaciones que da auténtico rubor. Pero podemos disfrutar de Ajita viendo como se zampa almejas o como los malos juegan al billar con la ninfa utilizando sus agujeros para introducirle el taco. El transfondo ideológico es para partirles la cara, tan ramplón y demagógico resulta. En el reparto aparece perra como siempre la jessfranquista Lina Romay y el fontanero Ricardo Diaz del previo filme de Aured aqui hace de pesado.
En cuanto a la fantasía erótica Macumba sexual (83, J. Franco) carecería de comentarios a no ser porque: supone la segunda colaboración, y última, con este director y por intentar Jess proponernos muy lejana y zafiamente una identificación del fenómeno esotérico con las pulsiones psicológicas y sociales del individuo encauzándolas a través de la sexualidad. El nulo sentido del ritmo, la planificación pésima del guión, los dialogos horribles y las interpretaciones nefastas hunden el proyecto por todos los lados. Quedan dos o tres polvos bien fotografiados y un paisaje que no inventa Franco, ya estaba ahí. La Wilson es Princesa inmortal que mata de aburrimiento: da dominante y poco más.
En Perverse oltre le sbarre (84, Sergio Garrone) vuelve a presidio. Un presidio de una sordidez horrible. Hacinadas se hallan un montón de reclusas que en seguida se ponen caritas bovinas entre ellas para al poco rato estarse dando placer. También hay peleas en pantys monísimos y torturas hasta imaginativas por parte de una alcaidesa bisexual de armas tomar. Los polvos hetero me atraparon, más que nada porque por el lado masculino los protagoniza siempre un adolescente moreno y bien hermoso. Con el pelo más rizado que el tonto Davoli. Una revelación desde luego. Para rematar la faena hay gore porque la Wilson resulta una sangrienta de cuidado. Pero donde las dan las toman, su final es atroz: quiere huir del presidio metida en un ataud pero a última hora es traicionada por una compañera y muere asfixiada dentro.
La carrera de esta estrella siguió unos pocos años más, siempre manteniéndose en un mismo nivel de nula calidad. Como dato pintoresco señalo que también colaboró en una de las primeras basuras del tándem bufonesco Pajares/Esteso: fue en Los Energéticos. Tras una incursión en el hard core en Bocca bianca, bocca nera (87) sufre un fatal accidente automovilístico que la manda al otro barrio. Tal vez por ello el culto a su figura se hizo mayor. Su cine es apreciado ahora desde la ironía. Es mal gusto elevado a la categoria de insana diversión. Las bandas sonoras incluso son piezas buscadísimas por el aficionado. Se trata de Memorabilia Wilson, la mulatona de las facciones duras y el rictus despreciativo. El primer chico que se volvio mujer para ser a menudo lesbiana. En su estilo, la mejor.


1 Comments:

Blogger XL37glu said...

La Administración del Manatial de la Noche virtual se complace en comunicarles que, tras arduos trabajos dominicales, se amplía la oferta de recuerdos enlatados y de sensaciones perdidas.

Visita las nuevas secciones SONORAS (el baúl del manantial) tratadas con el mimo que los viejos radiotreseros saben imprimir en sus colaboraciones. La administración desconoce la vigencia de permanencia, por eso deberéis apresuraros si no queréis quedaros sin tan memorables archivos.

Hemos añadido unos enlaces para sintonizar la radiotresonline actual.

En el apartado de Imágenes hemos recreado ESTAMPITAS para el recuerdo de muchos con aquellos rostros que nos hacían sonreír sin verlos.

Así mismo, hemos aprendido a crear unas portadas más atractivas para hacer vuestra entrada más colorista, y vuestra estancia más coloreada.

También comunicamos que, tras los nuevos fichajes, hemos alcanzado picos de audiencia inusitados por estos solitarios nostálgicos. Nuevos apartados y nuevas secciones en el foro se han multiplicado con pinceladas de memoria perdida y actualizaciones de habilidades. Os invitamos a participar en estos nuevos records batidos.
Agradecer vuestra estancia con un besito de agua en vuestra mejilla de noche.
XL37glú y compañía.


(perdón por la intromisión, me olvidé cómo se escribía en mi blog)

http://groups.msn.com/ElManantialdelaNoche

2:52 PM  

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