Wednesday, March 01, 2006

la tormenta y la calma

Hago un breve resúmen de estos últimos tres dias. Ha habido de todo. Desde momentos angustiosos, pasando por los agobiantes e incluso de plétora extraordinaria ( como no había vivido antes, por lo menos de diez años para acá). En general mi estado físico es lamentable. Hoy me encuentro mejor pero desde el lunes estuve hecho polvo.
Lo mejor: el domingo. Salir por ahí con mi chico, bailar hasta la extenuación, ponernos cariñosos sin prejuicio de ningún tipo...En cambio el lunes todo se tornó gris y amargo. Por la mañana después de hacer la compra llego a casa y me encuentro a mi madre tirada en el suelo y pidiendo socorro. Se había tropezado en la alfombra y había caido sobre un brazo, el bueno.Ella sufrió una trombosis hace cosa de cuatro años, le afectó parte de la movilidad del lado izquierdo. Pues sola estuvo casi una hora tendida y pasando dolores lógicos, las consecuencias típicas de una rotura ahora de un hueso de la muñeca.
La llevé a urgencias ( tremendo horror ese servicio: caótico, demencial, impersonal...pura incertidumbre entrar en eses sitios) y allí esperamos. Primero, a que la atendieran, y luego a que la reconociera el traumatólogo. Al final le inyesaron el brazo. Una lata. Ahora está maniatada, impedida para manejarse. Lo poco que hacía ya no lo hace asi que me superan las circunstancias. Ese lunes todo salió al revés. Al volver del hospital voy a avisar a una vecina y me dice que estuvo Jose toda la tarde buscándome. Le llamo al móvil y se encuentra ya cerca del pueblo. Me jode que hubiera hecho el viaje en balde y le digo que mañana si nos vemos que sepa cómo está el panorama. Marcho al ambulatorio y de ahí a la farmacia. No tienen el antiinflamatorio. Yo me olvido la cartilla de la seguridad social en el despacho de la doctora. Vuelvo. De nuevo a la farmacia. Y de ahí a casa. Está la vecina...¡y Jose!. Buff, menos mal. Qué velocidad.
Me echó una mano. Yo estaba ya de los nervios. La noche del lunes al martes apenas dormí. Mi madre durmió bien, le puse un pañal y quedó tranquila. Pero todo el martes anduve medio zombi. Preparando el menu de carnaval y un montón de historias más. Quiero agradecer a Maricón Martinez el que me hubiera echado una mano en lo del blog.
Ayer por la tarde salimos a dar una vuelta. Más bailecitos pero tristones. De noche Jose planchó, yo de aqui para allá con mi madre. Lo peor llevarla al retrete, pero enseguida uno hace de tripas corazón. El traumatólogo dijo que no estaría mucho con la escayola. Espero que no. Vaya. Asi que no sé cómo se presentará este nuevo mes. Con respecto a Fantasia Mongo es posible que salgan posts más breves. No sé. El panorama no lo veo muy halagueño a este respecto.En cualquier caso, buscaré momentitos para las actualizaciones. Ahora tengo que estar más en casa, asi que el ordenador me hará más compañia. Y Jose espero que siga viniendo con mayor regularidad ahora que ha pasado esto.

1 Comments:

Blogger Esteban said...

Se te echaba de menos. Todos los días entro. Es una visita de placer; pero al ver que empezaba el mes de marzo y no dabas señales de vida...
¿Sabes, Maciste? Creo que en la vida hay muchas fronteras. Una de las más difíciles de pasar es cuando te das cuenta que esa persona que te ha cuidado y mimado toda la vida, precisa que la cuides y la mimes. Es un momento doloroso, angustioso. Recuerdo la primera vez que vi a mi madre con bastón (tiene 84 fabulosos años, de los que no para de quejarse). Para mí ver aquello fue como si me dieran una hostia que me despertara de ese limbo en el que estamos todos creyendo que las madres siempre están ahí para nosotros. Es duro, pero como ves también es inevitable. Así que ánimo y cariño para estas semanas tan intensas que te esperan. Un abrazo.

3:12 AM  

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