Sunday, March 12, 2006

Dirigido por...fa: Ang Lee en terreno abonado

Abonado para los premios, claro. No pienses mal. Hombre, que ya sabemos lo que tiene el tema de la ganadería y el pastoreo. Por no hablar del sexo entre hombres. Tómalo como quieras. El caso es que el taiwanés no es novato en lo de recoger galardones. Con la insufrible Sentido y sensiblidad (insufrible por la peli, por la Thompson, incluso por la dirección de Ang Ivory Lee) hizo buena recaudación. Es un cineasta de filmografia iregular pero al que se le agradecen títulos omo El banquete de bodas, un soplo de aire fresco en su incursión en el amor· otro.
Con Brokeback mountain ese nuevo acercamiento al amor·otro tiene destellos de transgresión para los norteamericanos de lo rural. Se atenta a su folclore siendo como es altamente respetuosa y sincera con el folclore. La historia de los dos vaqueros aislados en un paisaje tan hermoso como monótono aclara ciertas dudas que el espectador ajeno a esa idiosincrasia siempre tuvo y que casi ningún western se atrevió a responder: lo que hacen los chicos rudos del Oeste en sus largas temporadas sin compañía femenina aquí se responde sin excesivas concesiones a lo mariconil. Lonesome cowboys si que era queer de morirse. Esta en cambio planea desde la complejidad y a la vez plantea una mera historia de amor. Entre dos hombres, si. Pero de amor al fin. De puto amor, de un amor que surge de improviso, de forma espontánea, venciendo las leyes sociales y las circunstancias ajenas y que lo vuelven amor por ocultar, amor torpe en tanto que ninguno de los que lo sufren saben cómo seguir con ello.
Ambos hombres tienen unas personalidades bien distintas. Ennis es reservado, primario en reacciones. Dice más cuando calla que cuando habla. O eso le parece a Jack. En realidad al espectador le quedan serias duras, vista su posterior evolución vital, que dentro de ese cerebro se encuentren algo más que neuronas de macho torpe. Jack es todo lo contrario, extrovertido y muy vivaz. Se le ve curtido en los asuntos del sexo entre tíos. Es él quien termina atacando una fria noche en la que invita a la tienda de campaña al compañero congelado. Los dos tienen de antemano planeado un futuro por separado tan pronto acaben su trabajo alli, en ese bello paraje de los cojones, en ese Brokeback mountain que permite al taiwanés ponerse estetizante, acaso un poco contemplativo llenando la pantalla de grandes cielos. Una síntesis visual entre la mítica de Remington y la mística de Figueroa. A mi me hubiera bastado con la morbidez de Quaintance, hubiera dado los mismos resultados. El sexo entre ellos, en su aislamiento bucólico termina volviendose normal, porque normal es la naturaleza, con toda su carga contradictoria y compleja. Pero cuando su labor pastoril acaba cada uno emprende su vida. Ennis se casa con su novia de siempre, que le espera paciente y Jack se va de rodeos hasta que conoce entre canción country y valsecito campero a una reina de cowboys solitarios. Tambien se casa. Pero estos matrimonios no les traen felicidad alguna. Y no porque sean maricones, uno más convencido que el otro, sino por que Ang Lee carga las tintas al enseñarnos lo convencional de una vida hetero en demasía, hasta el punto de que la esposa de Ennis da histérica y ultracatólica y la de Jack que parece hermosa al principio pronto acaba siendo un tétrico facsimil de la Barbie Country. Después los niños, lo jodido de un macho de empresa, las convenciones sociales.
Y de imprevisto, reaparece Jack. Lo instintivo resurge y los dos se besan apasionadamente pero la esposa pesada de Ennis los ve sin ser vista y lo descubre todo. No tienen nada que temer, ella no se lo contará, sufrirá en silencio. Los chicos vuelven a la naturaleza, hacen el amor. Se echaban tanto de menos... Jack es un echado palante. Hace planes de futuro. Podrían vivir juntos. Imposible, el Oeste se les echaría encima. Pronto Ennis acabará divorciándose pero lejos de hacerle caso a su eterno prometido prosigue su vida en esa linea recta que cada vez recorre de manera más torcida. Jack sobrevive con lo que ya tiene pero se escapa de vez en cuando a Mexico, que alli hay buenos chaperos latinos que le dan placer anal. Los encuentros entre los dos amigos cada vez van distanciándose más en el tiempo. Jack estalla. Habla de recuerdos enumerando meses, y aún asi son sólo polvos que no le bastan. Porque el amor es mucho más que un mete y saca rápido y desangelado motivado por las inclemencias del tiempo (lo siguen haciendo en el mismo sitio).
Esa es la secuencia para mi más emocionante de la película, la de la lágrima. Cuando ya ambos no pueden más y rompen en sentimientos. Está muy bien interpretada. Ennis en monosílabos dice más que el otro en parrafadas . Deja a relucir hasta un ligero resquemor de celos, pero sobre todo su incapacidad de amar por puro miedo, aunque yo creo que también por que de amar sabe muy poco. Es un ser mediocre y anodino.
El drama acaba con la muerte de Jack. Ennis al enterarse acude a la casa de sus padres. Lo conocen de oidas.Era el amigo de su hijo. Se lleva una camisa que guardará como un fetiche de amor por los restos. Y se va, cual John Wayne al final de Centauros. Ennis, la camisa y su infelicidad para siempre.
Los años pasan en la película de forma pasmosa. Muchas veces cuesta introducirse en los cambios temporales. En el cine clásico este efecto se cree más, Ang Lee no sabe bien cómo contar tanto en dos horas. Y aun asi las dos horas se hacen largas, lo moroso se palpa. Y eso no debería ocurrir, porque experimentar el tedio en una sala de butacas es muy desagradable. Por muy devota y entendida que seas.

1 Comments:

Blogger Esteban said...

Hola Maciste:

Supongo que todos esperábamos más de esta película que fue vendida antes de ver un puto fotograma como un western gay. Si te digo la verdad, yo acudí al cine dispuesto a encontrarme con una revisitación queer de “Horizontes lejanos” o algo así; desde luego no estaba preparado para lo que me encontré. Creo que es uno de esos casos en que la promoción va por un lado y la película por otro muy distinto.
No eran los vaqueros que yo llevaba en la retina. Sin embargo, puestos a encuadrarme soy de los que salí del cine encantándome lo que había visto y sin esa sensación de tedio que tú apuntas. Me gusta el cine de acción; pero me encanta el cine sereno, aquel que te lleva con calma, dejando respirar las secuencias y que te vayan calando hasta quedar totalmente empapado. Esta película me emocionó, pese a que lo que me muestra, en el momento de verla, me hacía tener sentimientos muy encontrados; pero después, en la digestión a la que siempre someto lo que veo, la saboreé con gusto. Cuanto más pensé en ella, más me gusto.
A estas alturas no tengo muy claro si lo que vi es una historia de amor, pese a la insistencia del director en presentarla como tal. No sé, poner esa palabra escoltada por la cobardía que muestra la película es ensuciarla un poco; pero supongo que hay gente que no sabe amar de otro modo que negándose. Los sentimientos encontrados de los que te hablaba, se referían a Ennis del Mar (¡qué nombre tan bonito, coño! Suena a paraíso perdido). Coincido contigo que es más elocuente cuando calla; supongo que nunca sabrá expresar lo que siente y que al final le será más fácil hablar con esa camisa que guardará hasta su muerte, que con un nuevo Jack que le aparezca en su vida. Sin embargo, quedé fascinado. Sin comprender al personaje, es el que más me hizo pensar. Me emocionó su primer encuentro. La brutalidad con que se mostraba ese quiero Y NO PUEDO, el dolor que le causaba la separación, la coherencia de su incoherencia, y me encantó que estuviese mostrado sin morbo alguno, que todo el drama reposase sobre una “normalidad” absoluta. Yo que soy la hostia de llorón, terminé lógicamente llorando. No imagino infelicidad mayor que la que va a vivir Ennis del Mar. Me dejó hecho polvo, pese a que mi lado malo sólo gritaba: ¡que se joda por cabrón! Pero bueno, creo que todos merecemos, incluso los que no saben, vivir el amor, porque lo demás, pese al placer, es castigo y soledad (¡qué lindo me ha quedado esto! ¡ Je, je, je, je, je!). Un abrazo.

4:21 AM  

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