Monday, March 13, 2006

adoración nocturna

por la reverenda madre Lubina Saburia

Eleonora Duse,
ruega por nosotros. Pina Menichelli, ruega por nosotros. Italia Almirante Mazzini, ruega por nosotros. Lidia Quaranta, ruega por nosotros. Francesca Bertini, ruega por nosotros. Lydia Borelli, ruega por nosotros. Rina di Liguoro, ruega por nosotros. Hesperia, ruega por nosotros. Maria Jacobini, ruega por nosotros. Diana Karenne, ruega por nosotros. Virginia Balastrieri, ruega por nosotros.

SALMO RESPONSORIAL
Las dive muette nacieron con la corona de la divinidad puesta para salvarnos a través de un gesto, una mirada, un ademán imperceptible para el que no tiene fe, pero cuando el Señor otorga en sus siervos ese don altísimo entonces es posible que cualquier pecador pueda entrar en contacto sagrado e íntimo con ellas. Y las dive muette nos protegen por que han sido destinadas para ello, y al no esperar recompensa a cambio somos nosotras las que debemos rendirnos ante toda la majestuosidad de sus actos, que son siempre buenos y de una suprema elegancia. Sus joyas, sus pieles, el discreto aroma de sus perfumes, sus ojeras que denotan cansancio y profundos sentires deben servirnos de consuelo y ejemplo de una vida mejor. Las dive muette están por encima del bien y del mal y a ellas les rogamos que nos protegan en tanto paradigmas de la virtud mundana.
Una pobre sierva, ex courtisane, que se azota ante su mínima presencia: AMEN.