Wednesday, February 22, 2006

Revistero campy

Gilda Love acaba esta semana
su coleccionable para niñas


Con el cambio de década las cosas siguen como estaban para el público juvenil femenino. Y es que la revista emblemática en los años setenta era Lily que venía de atrás. Se fundó en 1.962, y era típica en estructura a otras similares que sacaba la Editorial Bruguera ( 32 páginas, bien a color bien a dos tintas). Las portadas solían incluir unas pequeñas historietas de
Piluca dibujadas por Roberto Segura. Era Piluca una niña bien que soportaba a su revoltoso hermanito con mucha paciencia, lo cual no impedia que se metiera por él o por ella misma en verdaderos cataclismos. Las secciones fijas eran indispensables ( ¡aquel consultorio de Maria Jose!)...Desde luego la plantilla de colaboradores era amplísima ( estamos tratando con la todopoderosa Bruguera) pero aún asi la mayoría de las historietas eran compradas a la Syndication International, de ahí eses ambientillos tan ingleses, con aquellas chicas modernotas y minifalderas que aquí no había. Sin duda la historieta de más éxito de Lily fue "Esther y su mundo", que rápidamente se convertiría en serie autónoma con publicación dedicada a ella
en exclusiva. Con el devenir de los años Lily se transformaría en SuperLily, con más páginas y mayor seguimiento del mundo pop muy en consonancia con la aparición de las revistas musicales tipo SuperPop que habían irrumpido en el mercado a partir de los años ochenta.
SuperLily y Esther fueron los dos semanarios que sirvieron de nexo o de puente de acercamiento entre Maruchi y yo. Ay, perdón. Maruchi es mi hija. Ahora es una mujer casada pero a finales de los setenta vivió conmigo estos tipos de lecturas parejas. El tiempo no había pasado por ellas, ni por mi demasiado.
Esther y su mundo era eso...un mundo. Una adolescente pecosa, morena, tenía tres hermanos y ella era la mediana. La compañera inseparable de Esther era Rita, rubia despampanante, y por ende, hiper sexy que ligaba con todos los chicos que se aparecían a su paso. Era el polo opuesto, némesis en este sentido de la purísima Esther ( tan pura como su tocaya bíblica). En el fondo, algo de trauma judeocristiano debería acarrear la menda ésta.Riete tú de los complejos de la Marnie de Hitchcock. A mí Esther ( y a mi hija igual) me parecía una pánfila. La típica pavisosa que era asi por que los dibujantes necesitaban crear un prototipo de chica normalita para que se identificaran con ella sus lectoras más memas. Ese platonismo por el bello Juanito ( más preocupado en jugar al fútbol que en los peinados de la muchacha) era tan estéril como empalagoso. Siempre estaba dispuesta a arrebatárselo la malísima Doreen (que esa si que era una loba fantástica).
Lo que más impactaba en estos tebeos era el look de las mozas: minifaldas de escándalo sin duda recogidas de la tradición Carnaby. Y es que estaban las aventuras ambientadas en Inglaterra. A mi niña le encantaban. Asi se le pasaron los recreos de su infancia entre hula hops, patines, cromos de Sarah Key y los tebeos de Purita Campos. El dia que murió la madre de Rita no comió en todo el dia, con el disgusto. fíjate que tonteria.
De igual modo que le rendía hace unas semanas homenaje a Carme Barbará por lo pionera que fue en el dibujo para niñas, esta vez quiero que conste Purita Campos en el mismo terreno.
De los tiempos de Can cán a los del Patty's world de Philip Douglas ( que en España se tradujo como Esther y su mundo) hay toda una vida dedicada al asunto. Revitalizó el comic español vendiéndolo a otros paises en los años setenta y ochenta. Es junto a Pili Blasco la más importante de su generación, realmente incansable y cosmopolita (suya es la Tina de la homónima publicación holandesa).
Y Gina, claro. Gina que se vendía relativamente bien en nuestro pais. Desde finales de los años setenta a principios de los ochenta. Se pulieron estilos tomando un poco de Lily y otro poco de Esther en híbrido que no excluía la osadía en temas relacionados con la sexualidad adolescente. Asi se definía siempre en portada: Pop a tope y tus temas. En historietas, Purita dio otra vuelta de tuerca al personaje de siempre. Esta vez era Gina, nuevo retrato sociológico de la juventud de entonces personificado por una quinceañera que va de niña a mujer con sus problemillas, el colegio, los primeros novios, las amigas...En Reino Unido, claro. Algo metomentodo, enamorada de Mike, un casanova teen por el que todas suspiran...
El cuadernillo incluía un par de fotonovelas, un tremendo horóscopo firmado (?) por...¡Leif Garret!, reportajes a todo color de ídolos gays del pop con acné y la osadía de artículos divulgativos con títulos tan explícitos como: "Me fugué de casa", "Tabú: La Violación", "Con 16 a la disco"...
Buff. Y el sexy consultorio. Ojo al dato: "Tengo 13 años ahora y no me ha venido el periodo. El otro dia, mirando si por fin me llegaba, vi que alli abajo, entre los labios, me ha crecido una cosa carnosa. ¡Me llevé un susto enorme! ¿No será algo malo, verdad, GINA?.

RESPUESTA: Es más bien algo bueno.Esas "carnosidades" son sólo una señal de que te estás convirtiendo en mujer"...
Y asi seguía una inaudita Gina, hablando de vulvas y de labios inferiores y superiores. Entrañable y conmovedor leer esto a tantos años vista. Nunca mi hija tuvo la necesidad de escribir a consultorios semejantes (por lo menos que a mi me conste) ya que una Gilda Love era capaz de mantenerla informada permanentemente de esos asuntos, pero en cambio no quiero ni pensar en la infinidad de niñas que se sinceraron a estas publicaciones y que evidenciaba un terrible hermetismo dentro de sus hogares por parte de la familia. El Vale de PRONTO fue el cúlmen de la apertura de la mujer en la sexología de andar por casa y convendría algun dia tenerlo en cuenta en este blog si es que a Maciste le apetece acercarse a la mentalidad sexual de los españoles en la época de la transición.

1 Comments:

Blogger Esteban said...

¡Buenísima la respuesta del consultorio! Unas risas muy grandes. Estoy tomándome un pequeño descanso y leyéndote. ¡Merece la pena descansar!

9:37 AM  

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