Friday, February 03, 2006

Revistero campy


Gilda Love alcanza aquí su cuarta entrega para niñas

Desde luego, a este ático le hace falta una limpieza...Pero es que no tengo tiempo para todo. Haber si este fin de semana me pongo. Porque he descubierto un vestido maravilloso que no encontraba desde hace más de veinte años y que me acuerdo que luciera en la recepción de Kashoggi y el sin igual Mora y Aragón allá en Marbella, a finales de los años setenta. Tiempos...
Es lo que tiene indagar en el pasado: sientes dolor y satisfacción a partes iguales. Con lo de las revistas pues otro tanto de lo mismo. Te vuelves un poco niña y te pones tontita. Piensas en el ayer...y ¡zas! te aparece la letra completa adaptada al castellano del "Yesterday" de los Beatles en el Claro de luna. No estaban mal las traducciones. Mejores eran los desarrollos en clave historiada de los mensajes que desprendían las susodichas. En esto eran especialistas los de la publicación.
Claro de luna apareció en los quioscos en 1.959, su contenido era amorfo, pero para olfatear los éxitos musicales del momento eran unos linces. Que si Diana historiada, que si el Poesia en movimiento hecho ficción, que si el Quince años tiene mi amor alargado hasta los dieciseis...
Que no se me escapen tampoco este par de raídos, por los ratones, ejemplares de Serenata y Guendalina que disfrutaba mucho mi hermanita ( lo sé por que aún vienen firmados en portada con su nombre). Qué bonita película la de Guendalina, se convirtió en un prototipo de mujer: la adolescente gacela. Era italiana la película, la chica que hacía el papel me parece que no...Consultaré con Maciste IMDB, ¡lo sabe todo!.
Con la nueva década aparecieron también numerosos tebeos que presentaban a las chicas de una forma diferente a lo que se venía haciendo hasta entonces. De entes pasivos, sedentarios y decorativos pasaron a una suerte de profesionales dinámicas, aventureras intrépidas o simplemente viajeras.
Me acuerdo de Lilian, azafata del aire. Evidentemente, la chica era una viajera empedernida, de altos vuelos. Tenía don de gentes y se manejaba con relativa desenvoltura en un mundo de machos. Por lo tanto las niñas de mi generación ya no queríamos ser princesas, ahora lo que imperaba era ser de Iberia, secretaria o empleada de grandes almacenes ( como aquella cancioncilla "Muchachas de azul", uhmm. Si, muy cursilona pero era la realidad de entonces. Uy, y las postulantas de "Las chicas de la cruz roja"... si es que la mujer española cuando salió a la calle, salió de verdad).
Mary noticias fue la que empezó a romper esos tímidos moldes. Aparece en 1.962 y en ella trabaja intensivamente la gran e incombustible Carmen Barbará. Publicada por la editorial Iberia Mundial tenía un precio de dos pesetas. Mary es una chica del momento, viste con un estilo deportivo sin por ello prescindir de una elegancia yo diría natural. Es rubia, de melena corta, tiene unos ojazos que siempre envidié ( qué bien dibujaba la cabrona de la Barbará a estas beldades) y unas pestañas largas y densas como para abanicarte cuando parpadeaba. Que lo debía hacer muy a menudo pues era muy coqueta. Con un novio como el que tenía podía hacer la caidita de ojos y lo que quisiera...Cómo estaba Max, lo tenía CASI todo: buena posición social, apostura, educación pero... era gay. Ja, ja, ja, creo. La verdad es que tenían caracteres diferentes. Mary era un culo de mal asiento, le gustaba el riesgo, ir de aqui para allá y Max, bueno, Max era más conservador. Estaba más asentado, era muy juicioso.El caso es que nunca la quería ayudar en los embolados periodísticos. Era entonces cuando aparecía de improviso el extraño Bruma. Este si que era un jabato: valiente y temerario. Mary noticias se siente fascinada por el misterio que rodea al muchacho. El misterio se resuelve pronto cuando nos enteramos que Bruma y Max son la misma persona. Vamos que es como Supermán pero trabajando para el ABC. Como original la historia no lo era mucho, pero en un pais donde las cosas iban tan atrasadas el asunto no carecía de cierto riesgo, y loable en su concepción. De hecho atrajo enseguida la atención no sólo de las niñas, en mi colegio eran unos cuantos los niños que también la leían con avidez.
Carmen Barbará es fundamental en todas estas historias. Suyos son los dibujos asimismo de Cuentos de hadas, Florita, Azucena, Blanca o Marilyn. Ha publicado en numerosos paises europeos y lo sigue haciendo en la actualidad en Italia y Escocia. La claridad de sus dibujos de trazos limpios y sencillos, con esas muchachas lindas que podian transmitir tanto inocencia como sensualidad sin por ello tener que recurrir a escotes y curvas, la hicieron verdadera maestra del cotarro rosáceo. A su manera, fue inolvidable.
Habría que detenerse algo en las revistas musicales. Quizá lo deje para una nueva entrega. Teníamos los cancioneros de siempre con sus repertorios periclitados: que si la copla, que si la canción ligera..., pero fue a partir de primeros de los sesenta cuando surge el fenómeno fans, la irrupción del pop, la fiebre Beatles y la locura ye yé. Entonces las chavalas nos fuimos amoldando a un cambio que partiendo de la música iba a revolucionar nuestros usos y costumbres: desde la manera de vestirnos y peinarnos hasta la forma de comportarnos con los chicos y los padres ( nos pusimos contestonas, fijate tú)...pero sobre todo, nos introdujimos en el mercado, en la tiranía del consumo capitalista...No todas pudimos permitírnoslo, claro. En cualquier caso, todo tuvo su reflejo en las revistas de fans. Correo de la Radio, Fonorama, Fans...el pick up empezó a ir de mano en mano, de guateque en guateque... Los fines de semana ya no nos quedábamos en casa aburridas hojeando el Romántica. Era el tiempo de mover las entumecidas caderas a ritmo de twist. Lo aconsejaba el Fonorama en su número 1.

(continuará, que me está hirviendo la olla exprés)










0 Comments:

Post a Comment

<< Home