Tuesday, February 07, 2006

Mi noche con la Chambers (2)




He mantenido congelada en mi dvd durante una semana la imágen de Marilyn Chambers justo cuando va a entrar en acción. Me parece que ya es momento de darle al play, no vaya a ser que de tan congelada se le acatarre el potorro a la diva.
Acompañada de seis señoritas de enigmática presencia y unos cuantos caballeros ( menos en número) se va a iniciar en el increible mundo del placer, de los sentidos. Se dispone a alcanzar abismos que ella nunca imaginó. Y de calzador, va a probar el pollón de un negro que debió provocar tanto dolor al principio como fragor de éxtasis luego. La pantomima que es happening en apariencia, incluye un curioso vestuario de reminiscencias circenses para los sementales: todos llevan mallas de trapecista con una amplia abertura que airea genitales para su máxima comodidad. Previamente masajeada por las deliciosas erinnias sáficas está ya preparada para probar al macho negro. Y el maromo la penetra con toda la rudeza del mundo. Tanta que contagia su lívido a la audiencia del hotel que se entrega a una orgía cadenciosa pero segura. Toda la secuencia forma parte de un flashback magnético e inusual en la cinematografía hardcore. Ya te comenté la pasada semana el otro hecho virtuoso del filme: la corrida sicodélica, un fireworks en LSD verdaderamente logrado. Esta parte no ha envejecido mucho, lo que no ha envejecido nada es el carisma de la moza. A partir de entonces sería una cotizada estrella de este negocio. Y ella encantada. Los hermanos Mitchell le van a dar nuevos vehículos para su lucimiento exclusivo.
Resurrection Of Eve (1.973) es bastante mejor película que la anterior. El argumento es tan alambicado como bizarro, tanto como que el personaje de Eva lo protagonizan tres actrices diferentes. Marilyn es la Eva "resucitada" tras el accidente de coche que sufre la Eva de Mimi Morgan ( la tercera sería Nancy Welch, Eva adolescente). Pues sí, hay cierto intringulis en el guión. La chica es novieta de un disc jockey llamado Frank ( que interpreta un actor shakesperiano, Matthew Arnon) pero coquetea regularmente con un tipo negro (formidable, puro look setentero el del gachó) lo que provoca los celos de Frank ( muy buena la música que pincha en su programa de radio y que conforma parte de la banda sonora de la cinta).
El tema es que hay problemas en la pareja. Y qué curioso, los chicos follan, pero hay polvos en los que el objetivo no presta ninguna atención al asunto de la genitalidad, es un porno que algunas veces parece ignorar el sexo y en el que la cámara se para más en las miradas de los ejecutantes que en el ñaca ñaca, como si buscase sentimientos y no fluidos... Realmente atípico. De hecho hay coitos frustrados, coitos que acaban en mala hostia ( también los hay gozosos,para animar al espectador straight, vale) pero en general creo que se trata de un porno del mal rollo. Luego viene el accidente. Y lo de la resurección. Entonces surge la diosa Chambers. Pero el novio ha cambiado su actitud. Se ha hecho liberal. Le interesa el sexo en grupo y juntos acuden a una gymkana de estas. Al principio Eva rechaza la idea, pero después le mola ( no lo dudé en ningún momento).
Lo que importa también en Resurrection...es el ambiente retratado,que es el Frisco más hippy. Hay un inserto cinematográficamente innecesario ( rompe el ritmo de la acción) pero que en cambio desde un punto de vista sociológico es un poco perla a retener en la memoria: la actuación musical del grupo Nickelodeon. Interpretan a ritmo de banjo el "Long Raider" en vivo y otras tonadas de corte satírico. Lo que te contaba antes, estos hermanos eran unas rara avis de mucho cuidado.
Tras su salto a un cine de mayor enjundia formal, en otro tipo de industria también, con Rabia a las órdenes de David Cronemberg y su escarceo con la disco music, Chambers retorna al fantástico mundo de Artie Mitchell en una locura sadomaso, con bifurcanciones bondage llamada Beyond De Sade. Marilyn se enfrentaba aquí a otras dos damas de armas tomar ( Tana Robinson y Erica Boyer). Era un corto que no tuve aún la posibilidad de ver asi que solamente decir que con él cerraba la década de los años setenta, su década de mayor esplendor ( tanto profesional como físico). De todas formas faltaba aún la gran campanada de Insatiable, uno de los pornos más taquilleros de la historia. Su otro gran clásico.
Y tú, paciente lector, te preguntarás: ¿ Es buena Insatiable?.No está mal. Es un porno lujo, tiene una estética bastante hortera pero que a mi me hace gracia. Es la Dynasty del género. Se ven mansiones con piscina, buenos coches, tias con un vestuario de luxe ( no van de Saint Laurent, pero poco les falta), la lencería se intuye de primera calidad, los peinados son una pasada ( prevaleciendo el estilo Fawcet Majors, pre anunciando el toque Morgan Fairchild), y los físicos sin tacha. Buenos cuerpos ellas y ellos, y mejores dotamientos. ¿ Qué más se le puede pedir a un porno?. La Chambers versus Serena ¿ Alguien podía dar más en su época?. A falta de originalidad, bienvenida fue la holgura económica con la que se llevó a cabo. Y triunfó en taquilla. Su director Stu Segall ( o Godfrey Daniels, o Stuart Segall, como prefieras) hizo el agosto tras una carrera de fracasos que abarcan toda la década anterior. Su encontronazo con Marilyn fue providencial. El tipo metió un par de flashbacks, fantasías pringosas, duos lésbicos con la potencia del TNT, un pedazo de John Holmes y sol de California.
Aquello conoció una secuela en el 84. Por entonces en el mercado ya estaban la gran Lisa de Leuw y la del Rio y Tracy Lords...Marilyn debería apurar su carrera triunfal si quería conservar su status. Proseguiría en el negocio hasta bien entrados los años noventa, pero el relevo generacional ya se había producido hacía tiempo.
Ostenta en la actualidad una imágen mediocre, de vulgar señora de clase media que no le hace juego con su pasado de gatita rubia de fuerza arrasadora. La historia había cambiado para mal, en muchos aspectos.
Asi también la de los hermanos Mitchell que jugaron en terrenos peligrosos y terminaron fatal. Jim mató de un disparo a Artie a principios de los años noventa. Al parecer malentendidos en asuntos relacionados con el tráfico de drogas. Aun dejarían un filme curioso en su década de mayor inspiración cuando decidieron adaptar la bíblica aventura de "Sodoma y Gomorra" con un estilo que ellos definían "convirtamos en pornografía el cine religioso de Cecil B. De Mille" ( como si este señor tan verde se hubiera pasado la vida haciendo hagiografias inspiradas en Disney).

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