Tuesday, February 21, 2006

DOS EN LA SIESTA

El cartero hoy llamó dos veces. Extraño, porque con una ya le basta para que salte de emoción esperando sorpresitas. Las de esta mañana son suculentas, musiqueras, con marchamo SIESTA RECORDS. Mi amiga Sara, artista foránea, de delicioso acento cuando interpreta el Bibi de Manolo Diaz por ejemplo, me adjuntó una postal cariñosa al lado de mi pedido. Y el pedido son dos novedades del catálogo.
Ya conoces Siesta. Son más de quince años erre que erre, con la misma cantinela de tralaris tralarás con encanto simpar. Los de piñón fijo y prosopopeya publicitaria, con sus grupos ya consolidados ( que se les escaparon: La Buena Vida navegan en otros mares) y diseños primorosos que convierten cada referencia en un pequeño tesoro para adictos al fetichismo discofílico.

VIDA BURGUESA. El último recopilatorio temático que han sacado. Abre la trilogía Vidas célebres y en concépto ético siguen en sus trece. Reivindicando el lujo aparente, el vivir bien aunque sea de mentirijillas. No les da miedo hablar de España, de "lo español", porque para ellos eso es un concepto extrapolítico. Es una forma de entender la vida. Es la España del Quijote y de Orson Welles, de la siesta y la pereza. Es la España en su lado más mediterraneo y soleado. Tierra de vagos con inquietudes que ya se verán... En cuánto a su reivindicación de lo burgués habría que entenderlo del mismo modo. Dejémos a un lado ideologías algo caducas ( sigo rechazando a la burguesia pero aun con todo hay una clase social que me da mayor repelús: efecivamente, la clase media) y pasemos por lo que no somos ( un estilo más refinado de travestismo, que no hipocresía).
En música la placidez es infinita. Melodias acurrucadas, ritmos pausados de cadenciosa bossanova, a lo mejor traducida a la manera italianizante por Morricone o Umiliani. Voces sedosas que evocan ecos lejanos en las tardes de Itapoá ( la querencia por el Brasil más jazzy viene por influencias del ya instalado en el hogar del sello, Ramón Leal). La producción es también unificadora de estilos transformando esta preciosidad en joya conceptual de sobremesa. No hay alaracas ni virguerias sonoras. Con pocos medios se logran básicas intenciones : laxitud y algunas chiribitas cuando procede. Se abusa del lounge pero no importa pues se trata de otra banda sonora de las suyas, fantasiosa. Hay recuperaciones gloriosas, con aire de vodevil ( muy de Lorraine Bowen) con el "Let's keep it friendly" ( buen rollito que no da nauseas) y te enamora el "Oltre l'acqua del fiume" de Umiliani que interpreta Rita Calypso con su savoir faire latino tan especial. Lo del "Señor Rossi" es un guiño a una infancia compartida. Era una serie de dibujos animados no sé si italiana o alemana. Pero era muy curiosa, como para adultos. Se veían tetitas y todo. Y el tema central lo canta Mardi Shilouette. Me puso nostálgico, siempre la escuché en versión de Nins.
Este disco vale un potosí. Sin duda los de Siesta cobran, y bien. Pero la compra merece siempre la pena. Los muchos dabadás y parapapás no hacen más que alimentar estas ansias por que llegue el verano de mis amores.

BEL DI VIOLETA. "Espejos"


Hay espejitos en la portada del disco de la Escarlatina Bel Di Violeta, pero no consigo verme reflejado. Quizá por que son espejos ilusorios de una entrañable adolescencia que aún no superé. A Bel Di Violeta los compositores indies se la deben de rifar. Tiene encanto, es chic, ingenua pero algo perversa cuando quiere. Y esas pizcas de ironía no molestan en exceso, al contrario. La vuelven vivaracha. Lopez de Haro le hace canciones que suenan a Las Escarlatinas que a su vez ya sonaban a las que le compone a su musa Kikí d'aki. Fernando Marquez se desluce con "En blanco", este señor ya ha dejado hace mucho de estar en su mejor momento como autor. Pero me parece loable que siga en activo y que lo haga por estos territorios tan fecundos. Ya dará en la diana. El disco incluye hits tan chulos como "Tokio", "Normal" ( en dónde Bel se pone contestona y mordaz sin que rechine el resultado. Es cien mil veces preferible a los intentos en este sentido de una Monja Enana decididamente out), mi favorita "Desayuno en Tiffanys" ( a pesar de ser igual que "Sueño Merengue") y la extraordinaria "Primavera de otoño". De lo mejorcito escrito por el increible Violeta Gómez. Sin duda aqui este chico se ha esmerado. Las canciones firmadas por él son las mejores de este debut. Y es que no me extraña, aqui tiene Violeta a una verdadera ninfa- inspiración para alcanzar sus propósitos siempre turbulentos. Pedofilia sonora en áticos luminosos ( los que consigan iluminar un disco por otro lado invernal y algo misterioso en sus letras). Belén también se siente cómoda de multifacética y osa a fandanguear por Claudine Longet. Todo que sea por avivar la melancolía.


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