Monday, February 20, 2006

Bell' aspetto. Por " la famosa escritora norteamericana "

El Tyrone se llama Gulio. Es un muchacho de baja extracción. A su lado Paolo pertenece a la dinastía de los Visconti.O casi. Le apodan el Tyrone porque se parece algo al "Apolo" de la Fox, ese hermoso actor bisexual que hacía las delicias de las mujeres en medio mundo. El ragazzino era un niñato que se las sabía todas...Portaba siempre una navaja por lo que pudiera pasar, que las más de las veces era siempre lo mismo: partirse la cara con los chulitos del "Whisky Facile". Llevaba medio año en la capital y ya tenía una buena cicatriz en medio de la cara. Eso quiza realzaba una fisonomia pedestre no carente de encanto maligno, o si prefieres, dangerous.
Su encuentro con Paolo fue insólito. El joven solía hacer la carrera por la estación desde hacía dos meses. Le comentó a Paolo que pasaba por ella todas las tardes y que el ambiente no estaba mal. Al parecer había conocido a un viejo acaudalado que le traía de la zeca a la meca. Quería que se fuera a vivir con él. Era un ex empleado de banca, con dineros. Algo que el Tyrone debería estar evaluando seriamente porque ocupó buena parte de aquella primera conversación en hablar de la posibilidad de irse o no con él. Paolo conocía las argucias y vaivenes anímicos de los chavales asi, sobre todo por que él se estaba volviendo "uno de quelle". Ya había tenido experiencias con tipos mayores por la pasta pero nunca lo había hecho con rapaces de su edad. Asi se lo hizo saber. A partir de entonces, después de compartir un par de confesiones más, se juraron fidelidad amistosa (que no amor eterno) y se dieron un efusivo apretón de manos. Paolo le invitó a cafe y al final, se despidieron prometiendo volver a verse.
Fue al poco tiempo, no más de dos semanas, cuando Paolo se enteró de cómo vivía el Tyrone. Era una suerte de chabola pestosa, cuchitril cargado de virus, tremendamente maloliente e insalubre. Compartía la estancia con su padre: buhonero lombardo con tuberculosis en estado terminal que se trasladó con el hijo forzosamente tras un desahucio en la comarca de Pisa. Tyrone advirtió al amigo que no tenían ninguna ayuda económica del Estado, y que era posible una inminente demolición de aquellos cuatro tablones que les cubrían del frio pues al parecer iban a construir en el solar. Apenas tres chabolas ocupaban el espacio libre. Era el extrarradio puro y duro, eran restos de unas ruinas de postguerra en las que el primer De Sica hubiera hecho su agosto...en forma de poema judeocristiano, claro...
¿Qué había hecho hasta entonces el marginal guaglione?. Nada, quince años sin hacer más que cultura miserabilista...Recogiendo cartones, vendiendo chapas de botellas vacías en los mercadillos a hojalateros embaucadores y desaprensivos...Ultimamente prorrogaba lo que ya había empezado a poner en práctica en Pisa: la prostitución para pedófilos rosáceos. Paolo lo único que le dijo era que
tenía que alejarse de alli, abandonar aquello y buscarse la vida como fuera. En última instancia que aceptara irse a vivir con el jubilado aquel.Entonces el Tyrone miró a su padre que dormía en el lecho (?), al lado de una vacenilla llena de orines mezclados con esputos sanguinolentos y afirmó con la cabeza.
Afuera se sentía el horrísono de las máquinas que aún no demolían, sólo avanzaban escavando. La tarde languidecía y Paolo optó por marcharse a su casa. Sin duda habían nacido estrechos vínculos que iban a marcar al jóven en una nueva consideración de las cosas y por extensión de sus relaciones con los demás.
(continuará)

* Fragmento del libro inédito en nuestro país " Bell'aspetto" (2.005) escrito por nuestra colaboradora fiel "la famosa escritora norteamericana". Traducción a cargo de otra escritora en ciernes como es, la igualmente compañera nuestra, Boquitas Pintadas que te manda un saludo efusivo y yo a ella un beso por que acaba de cumplir diecinueve añitos. Quién los pillara...

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