Tuesday, January 03, 2006

Sadao con katana

Mis conocimientos del arte erótica y pornográfica nipona arranca de los clásicos y en mi adolescencia. Una suerte de a-b-c que abarcaba los nombres fundamentales de la escuela ukioye: Hokusai ( inolvidable el grabado "El sueño de la mujer del pescador", toda una aproximación a la psicología sexual femenina, en verdad valiente y encomiable) y Utamaro ( con sus lesbianas felices). Sus estampas elegantemente osadas parecían sojuzgar las libertinas prácticas de una clase social a la que curiosamente iban destinadas: la burguesia dieciochesca. El arte visual del siglo veinte pasa indefectiblemente por el cine: las putas sacrificadas de Mizoguchi, los pornógrafos de Imamura, las marranadas eros/ tanatos de Oshima ( Ai no Korrida) y poco más. El manga como género a descubrir, supone un apoteósico filón de carnes núbiles, sin mas cortapisas moralistas que las que le coloque el sujeto que las reciba. Sin duda mi idea del erotismo nipón es la de un permisivo limbo de placeres a cargo de una sociedad mucho más libre y desprejuiciada en comparación con la occidental ( de una rémora judeocristiana que tira para atrás).
La obra de Sadao Hasegawa se nos presenta como una incansable búsqueda del ideal estético de los cuerpos masculinos. Rastrea como buen budista en las tradiciones y ceremonias religiosas de las vecinas culturas asiáticas. A su vez le marca enormemente la figura de Yukio Mishima que a lo largo de su existencia pretendió conseguir un estado físico y mental parecido a la perfección. Hasegawa llegó a conocer al maestro y terminó retratándolo en un emocionado homenaje. Sin duda la influencia de Yukio se dejará sentir hasta sus úiltimas ( y trágicas) consecuencias, pues ambos terminarían sus vidas suicidándose en un acto que no por escandaloso carecía de la hermosa poesía de un ritual.
Si hablamos de influencias del arte erótico occidental contemporáneo, es lógico que pensemos en Tom de Finlandia como referencia básica. Es más, Sadao nunca ocultó su deuda con él. Era demasiado obvio viendo el proteismo y voluminosidad de sus machos en celo. Otra cosa sería su tratamiento del color o de la violencia ( en su venerable ramificación sadística), totalmente patrio.
También le perturbaban mucho las ilustraciones de su compañero en la revista BARAKOZU (la primera publicación homosexual japonesa) Goh Mishima. Su relación comenzó en 1.978, cuando Sadao entró a trabajar en ella. A la muerte de Goh, nuestro homenajeado lo definió con estas simples y, a la vez, sentidas palabras: "Goh Mishima, un maestro ilustrador del físico masculino".
La muerte de Hasegawa supuso todo un golpe en el mundo del arte, homoerótico o no. Su harakiri fue una revelación cruda de la personalidad compleja de un hombre/artista que había decidido seguir de forma íntegra unos postulados vitales muy concretos: los que en el fondo preconizó el fascista Mishima. Un suicidio premeditado y estudiado al milímetro.Su cuerpo vestido a guisa de guerrero samurai apareció sin vida el 20 de Noviembre de 1.999, en la habitación de un hotel en Bangkok.
Queda ahí su obra para pasmo y asombro de almas cándidas y regocijo altamente disfrutable para el resto de los mortales.

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