Friday, January 20, 2006

Revistero campy

La fenomenal idea de Gilda Love continúa.

Florita fue la publicación estrella para las niñas de los años cincuenta en este pais. Daba una imágen más internacional, por no decir norteamericana, en cuanto a la representación de unos ideales pequeñoburgueses trasplantados a una modernidad que evidentemente no existía. El corazón de las soñadoras protagonistas de sus páginas siempre estaba repleto de anhelos con un algo de consumista y de un bienestar que yo, por lo menos, no cataba por entonces a mi alrededor. Pero se vendió mucho y eso se sabe de sobra, porque todavia hoy en dia dices Florita y suena a revista cursi. Fue hecha con amor y artesanía. Como mejor sabía hacerlo Roso y Sabatés, éste recientemente fallecido y responsable también de las historias del TBO. Florita nació a la sombra de EL COYOTE de Mallorquí ( o sea de un invento aventuril para chicos) consiguiendo la independencia poco después.
Existen anécdotas chocantes en cuanto a estas publicaciones. Porque por ejemplo, acabo de encontrar un número de El y Ella y veo que su consultorio sentimental lo firmaba ni más ni menos que la gran y politicamente comprometida periodista Josefina Carabias. Uhmm, el hambre...
El y ella constaba de veinticuatro páginas y era la típica revista apaisada con un tutti frutti que iba desde las fotonovelas y relatos novelados hasta vademécums de belleza y los comics ingenuistas donde los protagonistas eran parejas como Chuchi y Waris.
También estaba un tebeo que se llamaba Mariló y que copiaba un poco a Florita. Le dedicaban páginas al cine, con sus comentarios e inclusive con un fotomontaje de alguna película en concreto.
Esta fórmula se repetiría hasta la saciedad en la más nombradas SISSI y en la PICNIC.
Sissi era estupenda. La editaba la Bruguera y su vida corre pareja a mi adolescencia, o a ese intervalo de tiempo en el que pasé de manchar las braguitas de pis a mancharlas de otro líquido. De hecho Sissi fue una revista para pollitas que menstruan. Pongamos dos fechas de existencia: entre 1.958 y 1.963. Dirigía Miguel Martin Monforte. Había historias gráficas con títulos tan significativos como "Brisa de amor", "Amor y periodismo", "El gato encantado" o "Una millonaria para Alberto".
Asimismo las tiras de Jorge o Peñarroya eran una maravilla: cómo era aquel travestón art nouveau que respondía al pintoreco nombre de Margarita Gautierrez (La Dama de los cabellos) o la no menos espantajo Floripondia Piripí ( que le pirra que le den el sí). Buff, lo que me reía yo en el recreo con estas dos drags. Incluia además biofilmografias de los actores y actrices de actualidad, secciones de belleza, consultorios sentimentales, inocentes páginas de contactos ( donde más de una mandó su foto buscando un príncipe azul. A mi me salió una vez uno que debía ser el de Marruecos pues se llamaba Mohammed y cuando me dijo que venía de Alucemas y que era como legionario y no paraba de rascarse la entrepierna sali despavorida. Nunca más quise saber nada de SISSI)...Y la censura actuaba bastante en ella. Eliminando escotes o faldas cortas. Se pintaba por encima para alargarlas en el caso de las faldas o convertían un escote bañera en un jersey de angora de cuello cisne.
Despues estaba Picnic que fue un poco rival de la anterior.Esta salía de la imprenta de la Editorial Mateu con una voluntad concreta: competir con la Bruguera. Y en este sentido la que salió perjudicada fue Picnic, claro. Había como en aquella todo lo que comenté antes y lo que no comenté: horóscopos, cancioneros, el concurso Picnic busca una estrella...Daba un aspecto algo pobretón pero a mi me resultaba bonita igual. Después me enteraría que el conocido Premio Planeta Terenci Moix empezó escribiendo de quinceañero en ella y ahora caigo porque se abusaba en sus páginas del tema del cine, dónde el con los años fue todo un experto.

(continuará, que me están llamando a la puerta)


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