Tuesday, January 17, 2006

Mi noche con Chesty


Segunda noche de lunes consecutiva que paso sin mi osito favorito. Asi que a falta de mejores opciones coloco en la parrilla de dvd's dos de la Morgan. De la gran Chesty, de la atómica heroina de los descalabrados setentas.
Tengo dos películas de ella ( no creas que hizo muchas más) y que son las FUNDAMENTALES, las guays, las que bastaron para que se convirtiera en todo un icono de lo trash. Con "Deadly Weapons" y, sobre todo, con "Double Agent 73" esta tia monstruosa logró el gran culto que todo sumo sacerdote de las psicotronias debe saber apreciar.
En estas dos gemas de la rara e inclasificable, como mujer y como directora, Doris Wishman no hay ningún atisbo de buen gusto ni de templanza. Todo tiende al disparate, a la ridiculez y al despropósito. Nunca sabremos si la directora se estaba riendo de Chesty, si lo hacía del público serio o si de si misma. Todo importa un carajo. En mi mente enferma, que es la de John Waters también, la de Alex de la Iglesia, o la de Tarantino (por no hablar de una larga legión de cochambrosos seguidores around the world), siempre habrá un momento para el relax mirando las torpezas de una mujer circo que hizo de agente secreto con la misma convicción que la mona Chita haría de Hamlet.
Chesty son dos ubres. Grandes ubres. Dos masas empanadas que no cabrían ni en seis manos. Es un fenómeno de la naturaleza como lo es también la mujer barbuda, el hombre oruga o la freakista hidrocéfala. El hombre no suele acercarse en sus películas a esta dama con el deseo clavado en la retina. Todo lo contrario: acojona bastante, si. Pese a su cara de tontorrona, da bastante miedo.
En mi caso, siempre he sentido por Chesty un ambiguo sentimiento de horror y de pena. Vamos, como de atracción de feria. No hay nada más triste que una Chesty Morgan, podrían cantar Hidrogenesse. Pongo varios ejemplos: ella suele aparecer recostada ( sofas, camas, tumbonas..).Dirás tu: va de objeto sexual. Ya, pues no. Yo creo que es que no puede andar, que le cuesta estar erguida. Cuando se levanta del lecho, otro ejemplo, parece que va hacer un ademán de desperezarse a lo suntuosa...pues no, se lleva las manos a los riñones porque fijo que tiene un dolor ahí insoportable, como ciática.
Otro tema. Cuando está vestida, o semivestida con imposibles abrigos de piel de conejo y la cámara la toma de perfil da un aspecto extraño. Parece o que está preñada o empachada. En serio, Chesty es el sex symbol más estrambótico que ha dado el infracine.
Sus enormes glándulas mamarias son exhibidas constantemente en las películas. Sin embargo no demasiadas veces estas son utilizadas por ella como directo reclamo sexual. Entendemos que las saca (no sólo porque le salen, porque no hay sastre que le diseñe unos sostenes a la medida de dicha rimbombancia) porque son su instrumento de trabajo. Ella es tan aséptica cuando agarra al adversario y le suelta un tetazo mortal, o cuando levanta la ubre para fotografiar lo que le interesa (en serio, le instalan una microcámara de fotos en el interior del seno izquierdo en la de la agente secreto) que lo único que provoca es perplejidad y risa malévola.
En la aventura es torpona. Puede echar carreritas pero en tramos cortos. No es una megavixen trotando por las autopistas de Arizona. Lo suyo es, como mucho, doblar la esquina. Es admirable que pueda bajar una puta escalera con esos plataformones que calza. En cambio tiene a su favor el ser algo astuta, y desplegar argucias insospechadas y hasta imaginativas. No sólo con las tetas puede noquear al malo ( de un golpe o asfixiándolo), tambien lanza horquillas del pelo/peluca, o coloca estratégica pintalabios que explotan. En "Double Agent 73" es hasta cruel, no desdeña el "gore" a la hora de aniquilar. Despiadada es la palabra .
Su vestuario ayudó muchísimo para forjar la leyenda. Setentero que ni te cuento. Un conjunto de noche puede tener una mezcla imposible de avalorio chic y ropa de ama de casa de provincias. Las plataformas moradas o naranjas son frecuentes.La pata de elefante debe llevar dorados enormes. El abrigo de pieles es vital ( el de franjas horizontales lo aplaudo sin reservas). El maquillaje de ojos azul cielo, recargado y que cubre párpados es definitorio de una forma de entender la vida. Crucial es el momento cama: deshabillés de infarto, sin sujetador. Con las hiperdomingas al aire, cayendo por su propio peso.
Las tetas de Chesty tendrían para un libro. Un primer plano de ellas, sin pezones es algo que puede confundirse con un culo enorme. El canto a sus dos armas se lo dejo a otro, a algún hetero desquiciado.

Las películas que realizó para Doris Wishman son grotescas pero hay que saber entenderlas. Es la era del sexploitation, no hay mesura, no hay sentido del ridículo. Hay que asombrar, escandalizar como sea. La Wishman había superado una primera etapa de cintas nudies, en las que llegó a trabajar con la Blaze Starr ( otra que tal baila) y se adentraba en los terrenos delicados del desmadre soft ( nunca hizo porno, tal vez porque era señora, y ya sabemos lo poco que le interesan a las señoras estas cosas). Con "Double Agent 73", y en menor medida con "Deadly Weapons" quiso hacer una parodia de las pelis de James Bond y sucedáneos. El resultado fue lamentable pero divertidísimo. Banda sonora de un John Barry de pacotilla. Diseño que en modo alguno da sofis, es terrible el diseño de interiores: esos papeles pintados, esas cortinas estampadas, esos zócalos de arabescos imposibles, esos azulejos de flores enormes en los cuartos de baño, ¡ si hasta los vasos donde beben el güiski parecen de Lladró!. Es setentas en esencia. Es setentas puro y duro. Es la hostia. Incluso se atreve a plagiar la escena de la ducha de Psycho, que hace falta tener ganas de dar la nota. Aunque te digo una cosa, mejor que la plagie la Wishman que el Brian de Palma. A donde vamos a parar, ni punto de comparación.
Chesty maravilló a Fellini. ¿ Alguien lo dudaría?. La llamó para que colaborase en Il Casanova. Tuvo un papel demasiado breve pero no importa: la peli no era mejor que las de la Wishman. En todo caso, aparecía una Tina Aumont maravillosa capaz de hacer borrar cualquier cosa que no fuera ella ( fantasmagorías de autor incluidas). Pero como anécdota ahí queda: Chesty fue también una mujer felliniana, si señor.
Otro que la adora es John Waters. También nada más lógico. La quiso para una segunda parte de Pink Flamingos que nunca se llegó a realizar: el de Baltimore pensaba adjudicarle el papel de madre de Divine ( ¿es que la veía tan vieja?). Aparecía en cambio un poster de "Double Agent 73" en su obra maestra "Serial mom". Algo es algo.
Finalmente un detalle privado. Cuando a los veinte años escribí I Valerio Lazarov You queriendo rendir un homenaje a una década imposible como fueron los años setenta, es curioso que aún no conociendo a Chesty, y aún cuando la heroina fuera imaginada bajo otros rasgos femeninos, otra fisonomía, ella estaba alli. En espíritu, sin yo presentirlo. La otra sensibilidad.

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