Wednesday, January 25, 2006

Cornog + Shear + Montez = Música para la vida moderna

Estos son los discos que estoy escuchando en los últimos dias. Los tres son trabajos muy hermosos, diferentes pese a girar alrededor del universo periclitado del pop. Afortunadamente pertenecen a artistas imaginativos, honestos en su manera de entender la música y no coincidentes en el tiempo. Pero lo más importante es que te valen para alegrar el dia. Yo creo que esta es su intención. El hedonismo que asoma en cada uno de ellos lo deja bien a las claras.

EAST RIVER PIPE. "What are you on?" (2.006)


Este tipo es genial. Me refiero a quien se esconde tras la máscara de ERP. Kurt Wagner lo tiene como fuente de inspiración. De hecho un puñado de temas repartidos por álbumes recientes de Lambchop vienen firmados por este chico.
El treinteañero norteamericano F.M. Cornog en su, creo, sexto trabajo, sigue haciendo de la técnica del home studio una obra de arte. Y también asombran sus planteamientos temáticos. Este último lo dedica a la química, a los efectos de las sustancias artificiales en nuestras vidas. "Prozac or alcohol ? /This is my lucky day/ Caffeine or Percocet ? / This is my lucky day", eso suelta en una memorable estrofa del "What are you on". Con un poco más de sorna sería el Carlos Berlanga de la Big Apple. De momento hace discos de estimulante sencillez: canciones breves, salvo la final y muy elaborada "Some dreams can kill you". Pero yo me quedo con esa tríada que va seguida ( cortes 2-3-4) y que ejercen el efecto del mejor antidepresivo: "Crystal queen"-"What are you on"- "I'll walk my robot home".


JULES SHEAR."Sayin' hello to the folks" (2.004)


Uno de mis cantautores pop norteamericanos favoritos, íntimos de verdad. Quizá le tenga más aprecio que a Graham Parker, Marshall Crenshaw y Nick Lowe porque siempre lo he visto en esa liga de campeones como el más relegado, el más serie B. Es tremendamente injusto.
Este no es su último disco ( el último se trata de amigos que cantan sus canciones demostrando ante todo que ha sido capaz de reunir a un conglomerado de artistas tan variopinto como para sorprender al aficionado menos heterodoxo). Pero ciñéndome a este "Sayin'..." sólo puedo decir que tiene esa enorme clase tan suya, esas canciones que poseen la facultad tanto de darte euforia como de ponerte en una balsa de aceite. Los arreglos son enternecedores en los tiempos lentos, y su rhytm'n'blues suena austero y poco mainstream.
Lo folkie es indisoluble a su afán de compositor y las querencias dylanianas no deberían sorprender a nadie. Sigue embaucándome su voz nasal y limitada que él sabe aprovechar como sabio que es.
Me quedo con cuatro maravillas: la que abre el disco, "I've got to have a reason", la romántica "Husbands and wives", la protéica "Baby, baby (I still love you) y la rompecorazones y puritito Shear "Be Nice To Me" ( casi un Brian Wilson urbanita que te derrite). Gracias Jules.

CHRIS MONTEZ. "Watch what happens" (1.96
8)

No lo puedo evitar. La vocecita aniñada de Montez siempre consigue transportarme. Su periplo musical de los años sesenta tiene sus vericuetos, subidas y bajadas, cambios de sellos discográficos y diferentes orientaciones musicales.
Nacido en Los Angeles, su ascendencia familiar es mexicana. A principios de la década Jim Lee funda la Monogram y ficha al aún muy crio Chris triunfando con el "Let's dance". Música para adolescentes, pop de la alegria. Invitación al baile universtario. Siempre sin perder las raices de chicano (con toques latinos tipistas y que en los años setenta, con su entrada en la CBS, se acrecentarían con su adorable spanglish). Pero en el ínterin está lo mejor. El mejor Montez que te puedas echar a la fiesta. No a una fiesta cualquiera, no. A un cocktail party.
En el sello A & M de Herb Alpert, especializado en jazz, bossa nova y otros instrumentales de salón alcanzó la gloria. Se creó para él un sonido de falso público ( privado, de fiesta en la mansión de "El Guateque" de Blake Edwards, por poner un ejemplo), un repertorio la mayoria de versiones de clásicos del Tim Pan Alley o del chic de Bacharach que él engrandeció desde su pequeñita voz de mal cantante. Pero dulce y elegante como pocas. Oyéndole daban ganas de pellizcarle sus carrillitos inflados. Sus pocholadas tenían ese touch con el que Alpert sabía rodear a sus vocalistas (escucha en éste su "Spooky" y me cuentas) : músicos de sesión excelsos, arreglos corales de muy buen gusto, atmósfera relajada que sería afortunadamente bautizada con el término cocktail pop.
Todo lo que publicaría en la A & M es altamente recomendable. Este disco pertenece a las postrimerías pero aún asi sigue siendo un regalo para los oidos. "Love is here to stay", "We'll be together again", "Love is a many splendored thing", "Where are you now"...Melodias en satén para tomarse un gin fizz sentado en un sofa de terciopelo. Y Montez susurrando como una chica cosas del amor...Easy listening de primera.

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