Tuesday, December 20, 2005

ALBUM DE CROMOS "Sueños de Juventud". Cromo nº 41: Los niños cantores de la "high school"

He aqui un nuevo viaje a la música jóven de los años cincuenta en Estados Unidos. El fenómeno "high school" creó un montón de flores de un dia que alegraron a golpe de guateques un mundo feliz y dinámico. Aparte de los grupos doo wop, las cenicientas del pop y los idolos de plástico ( que igual le ponían ritmo de twist a un éxito de Sinatra que te cantaban por King & Goffin) estaban los niños prodigio ( y las niñas, quiza con Hayley Mills de capitana). El cromo de hoy es un recuerdo a cuatro de ellos, cuatro muchachitos de cálido gorjeo y vitalidad chispeante, sin obviar un cándido sentimentalismo de guarderia que viene a demostrar que no por acostarse con niños, meados tenemos que levantarnos.

EDDIE HODGES.Su efímera fama aún duró lo suficiente para ser aprovechada al máximo. El pecosillo Eddie fue estrellita infantil/pre adolescente entre 1.959 y 1.968, consiguiendo trabajar con Sinatra o Elvis Presley. Fue un recordado Huckelberry Fynn en la versión de Michael Curtiz (1.960) y aportó ciertos toques dramáticos en "Advise and Consent" bajo las órdenes de Otto Preminger.
En 1.963 Hodges ya era un efebo preparado para intervenir en el reparto de alguna película playera. tan de moda por entonces. Asi se colocó el bañador para darse chapuzones con otras lindas chavalitas de su edad ( como Deborah Walley o la propia Hailey Mills) en "Summer Magic".Su última película data de 1.968 y la hace con Elvis Presley (Live a little, love a little). Pudo cantar el tema "Delivery boy" sin cortarse demasiado por la compañía que tenía, todo un "rey del rock". Sin embargo su carrera como cantante pop fue discreta ( nunca tuvo números uno en el Billboard). Pero a mi me resultan inolvidables singles como "I'm gonna knock on your door", "Bandit of my dreams" o la estupenda "( Girls, girls, girls)Made to love", sus tres singles para CADENCE. De lo mejorcito dentro del estilo "high school".

LAURIE LONDON
Desconozco la vida y parte de los milagros del algo feucho Laurie ( fisicamente podía haber en él algo de un Paul Anka a medio acabar), pero no importa pues el single que le ha hecho perpetuo sigue consrvándose fresco en mi memoria auditiva: "He's got the whole world world in his hands". Era un tema de clarísima inspiración country o folkie, muy en la linea de los que le gustaban interpretar a una Connie Francis o a la más genuina Patsy Cline.
Su voz de golfillo siempre resultó estimulante, y me sorprende su parecido con la castiza Mimo ( la de los Jumps). Llegó a cantar en alemán alguno de sus éxitos ( abriendo mercados), como el "Heavenly Dreams", que, y volviendo a Anka, fue su "Diana" particular. Una pocholada teeny.

JOHNNY CRAWFORD
Nacido en 1.946 en Los Angeles, la carrera de este niño prodigio comienza de la mano del "mago de Burbank" al engrosar las filas del grupo de "The Musketeers". En televisión se hace popularísimo acompañando a Chuck Connors por tierras del west en la serie "The rifleman". En cine se le recuerda con afecto en ese clásico de la ciencia ficción juvenil que fue " Valley of the giants" jugando con Tommy Kirk al liliputismo.
En el mundo de la canción dejó un puñado de cancioncillas deliciosas. Mi lista de favoritas sería extensa, pero quédate con las fundamentales "Judy loves me", "Rumours", "Proud", "No One Really Loves A Clown" y "Cindy's Birthday". Tenía voz de muchachita, lo que le aportaba una ambiguedad muy de agradecer.

PAUL PETERSEN
Fue uno de los grandes favoritos en el corazón de las crías norteamericanas. Era saladísimo. Su pelo negro azabache, su sonrisa pícara, su mirada cautivadora ( uhmm. esos ojos marrones brillaban demasiado como para no despertar sentimientos de afecto entre su público), su dinamismo simpar...Se catapultó a la fama gracias al show televisivo de la veterana Donna Reed. También fue componente de "The Musketeers" como Crawford, sólo que Paul tuvo una carrera cinematográfica mayor ( llegó incluso a trabajar con Cary Grant). Le encantaban los coches de carreras y era habitual en las revistas de fans en reportajes donde aparecía pilotando alguno o bañandose en piscinas fantásticas ( en esto hay que decir que fue un crío muy beefcake).
Y cantaba, vaya si cantaba. Para nuestra pequeña anecdóta quedémonos con el temilla que lo inmortalizó: "My dad", lacrimógena y edulcorada balada en honor a su papi, que con el paso del tiempo y con la malsana ironía con la que uno interpreta las cosas se ha terminado convirtiendo en toda una declaración de amor incestuosa o simplemente pederástica de un adolescente a un hombre maduro (a ser posible de sienes plateadas, un daddy, qué caramba). Escucharla me sigue derritiendo. Blandito que soy.



0 Comments:

Post a Comment

<< Home