Thursday, December 08, 2005

Album de cromos " Chicarrones sanotes ". Cromo nº03 : Keith Andes ( 1.920-2.005)


por Gilda Love


Leyendo el PRONTO este lunes me entero del trágico fallecimiento de este macho man de la gran y pequeña pantalla que fue Keith Andes. Puede que su nombre no te diga gran cosa, pero si eres ya madurito o madurita es posible que su rostro, con las fotos que he colgado, te suenen de algo. Fue desde luego, un actor demasiado fugaz para impactar en el corazón de los amantes del cine, y aún asi estoy de acuerdo con mi amigo Maciste Betanzos de que es injusto que su paso por el medio se reduzca tan sólo a su intervención como partenaire masculino de la impar Marilyn en la película "Clash by night". Siempre quedarán nostálgicos que lo recuerden por unas cuantas cosas más, a cual más gozosa. En la revista informaban de que había sido una muerte por suicidio: se había asfixiado, y eso debe ser un horror. Pero es que la verdad, este señor estaba ya hecho una fosfatina: con un cáncer de vejiga, entre otras dolencias. Desde luego, no hay como evocarlo cuando estaba sanote-sanote. Como un cromo. Juzga sino por estas fotos.

Nació en Nueva Jersey, en 1.920. Era pues un mozarrón de la quinta de la guerra mundial. Se alistó en las fuerzas aéreas y al final de la contienda se volcó en lo que era su verdadera vocación, la de actor. En Broadway interpreta varios musicales, siendo premiado en 1.947 por su papel en "The Chocolate soldier". Paralelamente desempeña pequeños papelitos en películas olvidables, siendo la más recordada "Un destino de mujer", agradable comedia que le dio un Oscar a su protagonista femenina: la linda Loretta Young, aqui de chica decidida que empieza de criada y termina con un puesto en el Congreso. Andes ya empezaba a lucir considerables prendas, quedándose con un público femenino ya bastante provisto por entonces de machos espectaculares : que si Mitchum, que si Lancaster, que si Guy Madison, que si John Derek.. ( cuerpazos de la posguerra). El teatro musical no lo abandona y en 1.950 hace una sustitución en el milenario "Kiss me, Kate" de Cole Porter, que como todo buen aficionado sabe, era una especie de contemporaneización de La Fierecilla Domada a cargo de unos actores que representaban precisamente la comedia de Shakespeare. Una delicia.

Con la nueva década, Keith firma un contrato con la RKO para protagonizar varias películas. Y abre la terna la tan recordada y antes mencionada "Clash by night" que dirigió Fritz Lang. Era un film noir, en apreciación de los franceses, con una atmósfera muy lograda, con magníficos exteriores y soberbios actores. La actriz era Barbara Stanwyck. Sin embargo por alli andaba también una principianta que al final se hizo más mítica que Missie. Marilyn Monroe ya era una muñequita adorable, y aquí estuvo emocionante. La chuleaba Andes pero ella lo quería tanto que aguantaba carros y carretas (la historia más vieja del mundo, para suplicio de feministas). Una escena playera permitió que ambas hermosuras lucieran el palmito con sendos bañadores de su época. El slip negro de Andes causó palpitaciones diversas en su día, siendo de un estilizado sólo comparable al pecaminoso de Lancaster en "De aqui a la eternidad". Te lo juro. La prensa del cotilleo se hartó de asegurar que entre ambos existía un romance. Lo cierto es que él siempre lo negó, asegurando que entre ellos sólo hubo una buena amistad. Quiza el potín lo había alimentado la propia rubia cuando manifestaba en la prensa cosas como que sólo iría a una fiesta de graduación si la acompañaba Keith Andes.

Aprovechando su experiencia previa en los musicales teatrales, Hollywood lo incorporó al reparto de "The second greates sex" ( junto al rey del beefcake George Nader y la reina del cheesecake Mamie Van Doren) y en "The girl most likely", donde cantó con la remilgada Jane Powell (otros machos cantarines de aquel entonces fueron, Howard Keel aparte, Gordon MacRae, Ricardo Montalban, Fernando Lamas...).
Sin embargo, estaba visto que el mozarrón estaba predestinado sobre todo a tener que lucir su físico tan ponderado ( es por eso que se acogió al subterfugio del mito swashbuckler, para destaparse haciendo de pirata en "El pirata Barbanegra", con la preciosa Linda Darnell") . Pero héte aqui que cuando lo vimos con sotana y alzacuellos en "The second greatest sex" nos quedamos patidifusas: era el curita más cachondo jamás salido de parte alguna ( con permiso de Montgomery Clifft en "Yo confieso", Tom Tryon en "El cardenal" y el televisivo Richard Chamberlain en "El pájaro espino"; todos estos actores, por cierto, gays). Su reverendo Maxwell estaba cañón. Introdujo sin duda el erotismo eclesiástico con mucha dignidad, esa musculatura preconciliar anunciaba que este chico se pasaba más tiempo en el gimnasio que en la sacristia, para pasmo de Juan XXIII.

Concluido su contrato en la RKO y viendo que el panorama cinematográfico estaba ya muy chungo ( el final de la política de estudios, la incipiente invasión televisiva en clara competencia) decide escribir su propia serie para el nuevo medio. Se llama "This Man Dawson", y está un poco en la onda de lo que por entonces el chicarrón Robert Stack estaba haciendo con "Los Intocables": un policia anti corrupción. Acción y argumentos bien desarrollados, e impecable factura televisiva. Esta serie no llegó a nuestro pais.
En 1.970 vuelve al cine trabajando a las órdenes, entre otros, del demencial Al Adamson en una serie z titulada "Hell's Bloody Devils" ( como era habitual en el cine de este señor, coprotagonizaba un ido John Carradine), aparece en "Tora, tora, tora" y en un drama con Al Pacino que llevaba el título de "...And justice for all". El cáncer terminó por retirarlo definitivamente.

Entre tanto, su vida privada se desarrollaba discretamente, entre dos matrimonios y sendos hijos, de los cuales Mark tendría una significación importante, pero ya en el mundo de la música. De 1.960 a 1.990 pasó por bandas como Spirit, Canned Heat, Jo Jo Gunne, Fireball, Heart entre otras. Sino visita su página web: el rock lo alimenta.
Hasta aqui mi personal obituario a Keith Andes, Creo que un album de estas características sin su presencia en forma de cromo quedaría algo incompleto. Fue un gran físico con películas en su haber bastante agradables. Un resplandor fugaz, y muy años cincuenta.