Saturday, November 26, 2005

Album de cromos " Sueños de juventud ". Cromo nº 55: Juan José Ballesta ( ¿ nos hacemos unos pajotes, tio ? )


Me pirran los chavalines de barrio. Siento una especial ternura mezclada de deseo irrefrenable cada vez que paseo por ciertas zonas depauperadas o simplemente alejadas del centro (siempre tan " lavado de imágen") de mi ciudad. Al verlos sentados en los parques, con sus colegas, fumando canutos, armando gresca, en los patinódromos o apiñados en los cibers siento nostalgia por la adolescencia que se me fue hace mucho. Entonces me integraría en su grupo, ahora ya es imposible. Todo lo más que puedo es acercarme y comprarles costo o, demostrarles que servidor va camino de convertirse en un viejo verde.Pajilleros, algunos con ladillas, peligrosos, semidelincuentes, ¡guau!...esto iba como del cine y me da que está planteándose como una paja mental de pasoliniano redomado. Y no querría, pero es que Juan Jose Ballesta me inspira esto y más.

Porque el es un pibito de barrio, del madrileño barrio de Parla donde, a pesar de su fama y de que sus padres deben estar tan forrados a su cuenta como para poder mudarse a la Moraleja, ahí se encuentra como dios. No le va Madrid, prefiere su parque, su pista para patinar, los pafetos donde reunirse con los colegas y la novia...Rincones donde él se encuentra a gusto, lo que te decia :uno de barrio. Uno de los míos. Si suena Estopa de fondo no te sorprendas, son sus favoritos. En PLANTA CUARTA Mercero los incluyó como cameo especial ( banda sonora aparte ) para su regocijo personal. En PLANTA CUARTA Juan Jose hacia de adolescente canceroso, rapado como un skin (a él seguro que no le hace falta practicar el shaved), iba en silla de ruedas y llevaba la pierna amputada. La ñoñeria nata de Mercero , un experto en trabajar con crios desde que desvirgara para el mundo a aquel angel llamado Lolo Garcia ( qué cromo tienes, Lolo. Y para muy pronto ), no impidió que aflorara una espontaneidad contagiosa en Ballesta, que tiene la oportunidad aqui de convertirse en todo un 'rebelde sin causa' del hospital en el que está ingresado, amén de cagarse en el padre por enésima vez, que aunque dicho acto lo etiqueta no deja de resultar eficaz para consolidar su bien ganada imagen de desprotegido (¿ el sucesor de Joselito?, uhmm, el está en otra onda).
Y es que los niños de Ballesta son problemáticos. Su entorno familiar siempre está desestructurado. Padres maltratadores, padres distanciados por un divorcio, padres que ya han muerto...Y vive dios que el chaval sabe poner mohines que emocionan hasta al mariquita más curtido en penas o a la muchacha del insti, que para efectos es lo mismo. El da mucha pena. Sin embargo en el Bola ( su gran papel, todo un fenómeno sociológico) el ser pensante se azora ante una película abrumadoramente maniqueista. Aqui el inepto Achero Mañas metió la pata hasta el fondo. Padres muy malos ( hasta extremos paródicos) los fachosos y padres muy buenos ( hasta extremos vomitivos) los progres. Si algo perdurará en " El Bola" con el paso de los años ( un par de secuencias y cuatro frases aparte ) será precisamente él. Con sus tartamudeos, sus miradas achinadas de no entender bien nada de lo que es el cine, su explosión de alegria ante una opción de escape...Y a nivel paidófilo, hay miles y miles de razones por las que el filme es inolvidable. Entendido bajo un prisma de paidofilia enfermiza, fuera de la ley, el crio se nos presenta como un mártir con sus llagas y marcas de cinto ejemplarmente bien situadas en su cuerpo tierno y carnoso. Es el maltratado más sexy que cualquier experto en estas prácticas se pueda echar a la polla. Un ojo morado es un golpe a los estímulos del vicioso. Un " que te jodan " bien dicho es la frase ideal para que te empalmes mientras te la escupe. Ballesta fue mi revelación masturbatoria, y para el público en general la revelación del cine español. Le dieron un GOYA. Yo le daba el premio al mejor "bondage boy" de la página web "boys-victims.com".

Estas condecoraciones hicieron que la carrera de Ballesta ( típica carrera de niño prodigio que no se sabe bien a donde puede ir, y más en España ) emprendiera un tímido pero seguro vuelo, alcanzando la órbita Trueba con el que trabajó en El Embrujo de Shangaii , amén del antes citado Antonio Mercero.
En Planta Cuarta hay momentos típicos de este realizador, tan nauseabundos que no me inspiran más que ganas de que no sólo se muera el autor de "La cabina"( pero de verdad ) sino que la palmen todos esos niñatos cancerosos. Y esto último no para que Mercero nos castigue con una sensblera - pero- siempre- enrolladita secuencia ( a la chanquete) de agonia y sollozos sino para que termine todo de una puta vez. El peliculón vacila esteticámente en un tratamiento entre serie típica merceriana y telefilme USA de después de comer ( ya sabes, y esta lo es en serio, un " basado en hechos reales").
Sin embargo, de nuevo tiro por lo personal, Ballesta como mocoso enfermito está potente.Un gamberro de la silla de ruedas que se vuelve Mesala ( sin cuádriga) junto con otro compañerito oncológico, de carreras intestinas por los pasillos del hospital nocturno ( casi parecian los pasillos del hotel de " El resplandor " tan artificial e inverosimil resultaba este ambiente).
Como fetiche de la anormalidad, y con permiso de JG Ballard está para follárselo con ese muñoncito tan sexy. Es el " tumor kid " más cachondo que he visto en mi vida. Lo demuestra su escena de pajote colectivo en el cuarto de baño ( una escena bochornosa que yo eliminaría porque me cago en el humor de Mercero. Yo cogeria al Ballesta , me meteria su muñón por el culo caliente y le diría ' córrete ahora a gusto que mañana te van a joder con la quimio'). No sé, algo más subidito de tono.

Estoy deseando verle haber madurado en su última aparicion en "Siete Vírgenes", con todas las feromonas bullendo y saliéndose por los fotogramas. Hace de chico peligroso de barrio, me parece. Si lo manipulara Eloy de la Iglesia seguro que pasaba de filmar botellones y lo invitaba a un chute mientras algún coleguita lindo y con acné le comia bien la tocha. Mientras tanto lo que resultó le ha dado otro premio en un festival de cine.
Madridista irredento, cree como yo, como todo el mundo, que Beckham es innecesario y se conforma en las entrevistas con reafirmarse como un chico normal, de su calle, que quiere a su gente, pero cada uno pagando lo suyo cuando salen de marcha. Ah, y que mientras esto dure pues " p'alante".
Definitivamente este tio me mola tanto como una canción de Estopa.

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